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Armando Bauleo (1932 – 2008)
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- ¿Es posible
que una persona siempre se muestre tan agradable con los demás?
¿Que nos provoque tan fácil una sonrisa? ¿Que surja ese momento
de bienestar sin ningún motivo aparente? Nosotros conocemos esa
espontánea sonrisa cuando alguien a un bebe se acerca y así se
produce el feliz encuentro, como la plácida llegada de un
recuerdo alguna vez vivido que se experimenta como un estado de
tranquilo equilibrio entre cuerpo y alma. Tales momentos son de
aparición fugaz y vividos muy intensamente en las relaciones
con los otros. Todo sucede como si aparentemente no hiciera
tanto que nos acabábamos de encontrar.
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- Muchos saben
bien como estas reflexiones hacen referencia a Armando Bauleo.
Ha sido en Abril de este año, cuando después de una enfermedad
grave en su ciudad natal Buenos Aires falleció, cuidado y
acompañado por su compañera de tanto tiempo, la psicoanalista
Marta de Brasi. Y por absurdo que parezca ni él ni nosotros, sus
amigos y amigas, alumnos y alumnas, nunca habríamos pensado que
este duende Armando Bauleo un día sencillamente ya no estaría-
zagg, se acabó. Pues era verdaderamente un trasmisor de vida, de
la alegría de vivir, del interés por la vida y de lo
aparentemente indestructible. No solo porque ya antes había
superado brillantemente complicadas enfermedades e
intervenciones, sino también porque en las distintas estaciones
de su exilio siempre alegre de ánimo y entero había encontrado
de nuevo el rumbo, y además porque desde la perspectiva teórica
estaba convencido que es propio del ser humano ser artífice de
su vida, conocer su vida interior para desde ahí ser capaz de
influir en la sociedad.
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- Armando Bauleo
fue un convencido psicoanalista nada dogmático, analista de
grupos, marxista y hedonista y todo en una misma persona, fue en
el auténtico sentido un hombre de nuestro tiempo. Actual como
corresponde a su origen: de una familia modesta de emigrantes
italianos, nacido y criado en Argentina, diligente en sus
estudios en el Liceo y en la Universidad de Buenos Aires y La
Plata; especializado y doctorado en psiquiatría con Enrique
Pichon-Rivière (pionero de la psiquiatría social y de grupo);
interesado y comprometido con la escuela freudiana de
psicoanálisis y en particular bajo el influjo de la
freudomarxista Marie Langer. Contemporáneo a su tiempo porque
incorporó los conocimientos de los nuevos planteamientos de la
psiquiatría (Laing, Cooper, Basaglia) del psicoanálisis y de la
crítica política, integrándolos en su esquema conceptual y en su
práctica profesional. Muy pronto aprendió también de los
grandes teóricos franceses: Foucault, Sartre, Merleau-Ponty,
Deleuze y además de los ingleses Bion y Winicott, llegando así
a ser un verdadero “Especialista de la Ideología” pero sin
dejar de ser a su vez crítico con la misma. Porque no solo
estudiaba por su propio interés, sino que ese conocimiento
gustaba de compartirlo, con gran entusiasmo con los demás, como
un solicitado y eficaz profesor y docente, al mismo tiempo que
se mantenía solidario con los movimientos de vanguardia de
países como Uruguay, Nicaragua, España y Cuba.
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- Para Bauleo y
también para muchos de sus más tarde amigos europeos llegó el
año mágico de 1969. De manera inesperada para la mayoría de los
participantes del congreso de la internacional psicoanalítica de
1969, se organizó un espacio alternativo en el que los colegas
de Europa occidental y de América latina se encontraron
participando en acaloradas discusiones sobre psicoanálisis y
sociedad, de tal manera que se creó un puente de intercambio:
“Plataforma Internacional”. Sobre este puente se debatía por el
día y se bailaba por la noche, durmiendo encima o debajo del
puente según las circunstancias. Armando siempre iba por
delante con su extraordinario encanto de sabio pensador y de
contagioso sibarita. Y eso fue aunque algo retardado y no por
mucho tiempo el “68” de aquella joven generación de
psicoanalistas.
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Pero
pronto de nuevo la amarga realidad: profesionalmente, porque un
grupo numeroso de psicoanalistas argentinos bajo la bandera de
“Plataforma”, de la hegemónica APA se separaron y radicalizaron;
políticamente porque tras años de estarse gestando, llegó el
golpe de estado de lo generales de 1976 y para muchas personas
de izquierdas la vida empezó a correr peligro. Quedando como
única salida el exilio, también para Armando Bauleo. México,
Madrid, Roma – y también Zürich- fueron las estaciones previas
hasta su establecimiento en Venecia y después en Florencia.
Aunque con dificultades económicas, de salud y sociales, a
Armando éstas no parecían afectarle, pues él no era en este
sentido un burgués, incapaz de disfrutar de la vida paralizado
por pensamientos sobre seguridad. Fue y se mantuvo como el
intelectual activo, que llevaba consigo mismo sus conocimientos,
y sobre todo trabajando con empeño y compromiso, dirigiendo sus
Seminarios, Supervisiones y Terapias, siendo muy apreciado y
valorado, en todos los lugares donde ejercía como profesor y
formador en Teoría y práctica de grupo operativo. Junto con su
compañera Marta de Brasi fundó centros de estudio en Madrid,
Zurich, Venecia, Rimini, etc. y fue sobre todo un solicitado e
inspirado Docente, cuyo entusiasmo – con gran impacto
narcisista- tan grato y contagioso fue para sus oyentes y
colaboradores. Sin afectada autoridad, se mantenía sin embargo,
indiscutible y discreto, siempre como cabeza del grupo de su
entorno, dejando muestras de su enorme conocimiento a través de
distintas publicaciones internacionales ("Grupo y familia" 1970
/ "Cuestionamos I" 1970 / "Cuestionamos II" 1973 / "Vicisitudes
de una relación" 1973 / "Ideología, grupo y familia" 1974 /
"Psicología y sociología del grupo" 1975 "Contrainstitución y
grupos" 1977 / "La propuesta grupal" 1983 / "La emergencia de la
moda: la moda de la moda" 1987 / "Aprendizaje grupal" 1990 / "La
concepción operativa de grupo" 1990 / "Psicoanálisis y
grupalidad" 1997 / "Subjetividad y participación" 2000 /
"Plataforma – 30 años después" 2002 etc.)
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Desde su exilio de Argentina se mantuvo Armando Bauleo como una
especie de erudito privado, un sabio caminante, que junto con su
compañera, volvieron de nuevo a vivir y trabajar en Buenos Aires
– Armando como docente universitario e incluso como nuevo doctor
honoris causa por la Universidad de las Madres de Mayo. Al mismo
tiempo apoyó como asesor a su compañera Marta de Brasi diputada
en el parlamento argentino bajo el gobierno de Kirchner. Sin
embargo: Armando no encontró su descanso realmente en ninguna
parte y en todos los sitios al mismo tiempo. Él podía llegar a
estar, por momentos cansado y exhausto y entonces aparecía de
nuevo su espíritu emprendedor, que le hacía querer seguir
escribiendo, enseñando, investigando y disfrutando. Hasta que en
el verano del 2007 poco antes de su 75 cumpleaños se empezó a
encontrar débil y enfermo y se le tuvo que recomendar reposo, lo
cual no era para un hombre como el, ágil y siempre con ganas de
vivir, pero ahora angustiado. Armando – a pesar de los mejores
cuidados en los hospitales italianos, bajo la atención de Marta
y rodeado de sus amigos y alumnos- ya no se incorporó. Al poco
de su forzada vuelta a Buenos Aires, el 19 de Abril del 2008 se
marchó al eterno exilio. Todos los que sentimos miedo y a los
que tanto nos cuesta poder pensar en nuestro final, ahora hemos
sentido aparecer de pronto ese sentimiento de dolor y traición
del amor, como un desgarro en nuestra propia historia. Él
sentado, siempre dispuesto también en el Cielo, en el
departamento Plataforma, alrededor de una buena mesa nos espera.
Y si vosotros no le encontráis, entonces escuchar con atención:
desde algún lugar podréis oír su inconfundible risa.
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28.4.2008
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