ENFOQUE
PSICOANALITICO DEL TRATAMIENTO DE GRUPOS (*)
Henry Ezriel
a) Ya se planteó el caso del tratamiento individual en el cual el analista ( excepto cuando intenta hacerle asumir "su rol" que le permite descargar sus tensiones incoscientes ( del analizado).
b) La situación grupal es en cierta forma
diferente; porqiue, si bien es cierto que el analista asume un papel pasivo, los
otros miembros del grupo no son en ninguna forma pasivos. Entonces, ¿qué
significa el comportamiento de un compañero para otro miembro del grupo? Aún
en la práctica individual, hay a veces incidentes que nos permiten ver cómo,
"actuaciones ocasionales" por parte del analista, se incluyen en las
fantasías inconscientes del paciente. Por ejemplo: un paciente individual, una
vez que le hice esperar varios minutos, inció la sesión diciéndose que uno de
sus parientes había estado en la lista de espera de un hospital durante mucho
tiempo y se largó en una diatriba contra la administración de los hospitales.
Después se quejó que tenía que esperar colectivos y que el chofer le impedía
subir cuando por fin llegaba el vehículo. Después, me contó que la noche
anterior había tenido un sueño de angustia en el cual salía con un amigo y
una joven conocida que le gustaba a los dos. De repente el amigo y la joven se
alejaban y les decía que iban a volver pronto; pero le hicieron esperar hasta
que, impaciente, salió al pasillo para buscarlos. Llegó a una puerta cerrada y
oyó que los dos estaban teniendo relaciones sexuales detrás de la puerta. Se
disgustó y sacudió el picaporte, pero de repente vió a su amigo detrá de él
emenazándolo con un gran palo. (Dejo de lado varios detalles en el relato
de esta sesión que no me parece necesario transcribir).
Recalqué el deseo del paciente de interferir con las
relaciones sexuales entre otro hombre y una mujer y su miedo a realizar este
deseo porque el hombre le iba a atacar. Le dije que parecía tener algo que ver
con nuestra relación, por el énfasis que había puestos sobre el esperar
despertando celos. El esperar jugaba un papel en sus asociaciones sobre los
hospitales en los cuales no se le atendía, los colectivos en los cuales no se
podía viajar por las objeciones del conductor, en su sueño, y finalmente
yo le había hecho esperar también este día; quizás me tenía celos pero temía
ventilar sus sentimientos por lo que yo le podía hacer. Su contestación fue:
"Pensaba, cuando Ud. salió del consultorio con su paciente, ¡ qué linda
chica era y qué bueno debe ser, ser médico y tener conversaciones íntimas con
chicas así !" Después de un corto silencio agregó: "Cuando entré
esperaba que me iba a olvidar de este pensamiento pero en realidad no estaba
enojado con Ud., hoy , por haberme hecho esperar". Después de otro
silencio añadió: " Ahora pensándolo mejor., estaba enojado con Ud. la
semana pasada cuando me hizo esperar, pero no se lo dije".
Lo que quiero recalcar
aquí es lo siguiente: aunque este paciente me había esperado en varias
ocasiones y que muchas veces me había visto salir del consultorio con la misma
paciente, estos actos míos han tenido especial significación este día por la
fantasía inconsciente dominante en este momento, la cual había encontrado su
expresión en el sueño de la noche anterior; también el comportamiento de los
compañeros de grupo parecen tener un efecto similar ante las actuaciones del
analista; actúan como el estímulo de un test proyectivo, por ejemplo las láminas
del Rorschach o del T.A.T. que hacen aparecer en la mente del testado reacciones
nacidas de sus fantasías inconscientes. El contenido manifiesto de las
discusiones en un grupo puede abarcar prácticamente cualquier tema. Pueden
hablar de astronomía, política, filosofía o también de psicología, pero la
suposición básica esencial del trabajo psicoanalítico en grupo es la
siguiente: cualquiera que sea el contenido manifiesto se desarrolla rápidamente
un problema grupal común subyacente, una tensión grupal común inconsciente
para el grupo, pero que determina su comportamiento.
Esta tensión grupal común parece representar la que me
gustará llamar el denominador común de la fantasía inconsciente dominante de
todos los miembros. Al principio de la sesión siempre hay algún tanteo
cuando algún miembro del grupo que parece sentir una necesidad especial para
hablar, promueve uno que otro tema. Probablemente, porque nadie puede encajarlo
dentro de su fantasía inconsciente en este momento. Si al contario, el
comentario puede encajar ( como el incidente de la espera y de mi salida del
consuoltorio con una paciente en el ejemplo anterior y "tomar
contacto" con la fantasía inconsciente de algún otro y, quizás en la de
un tercero, entonces gradualmente el tema "prende" y llega a ser el tópico
inconscientemente determinado del grupo hasta que la interpretación siguiente
provoque el cierre de esta fase particular de la sesión.
Parece ser que esto se produce cuando algún aspecto del tema
en discusión representa algo en relación con la fantasía predominante en la
mente de cada miembro. Desde mi punto de vista, al enfrentarse con esta
tensión grupal común ( en una sesión o parte de ella) cada miembro del grupo
asume un rol particular determinado por la estructura de su personalidad y por
sus fantasías personales de las relaciones del grupo. Es por el análisis del
rol que cada participante adopta cuando se enfrente con la tensión común
grupal, en el "drama" representado en esta sesión por el grupo como
un todo, que podemos mostrar a cada participante sus particulares mecanismos de
defensa para enfrentarse con su propia tensión inconsciente dominante; lo
hacemos de la misma manera que en una sesión analítica individual.
Para dar un ejemplo: en la primer parte de una sesión una
paciente había hecho una observación sobre el comportamiento del grupo,
observación que yo ratifiqué cuando di una interpretación a todo el grupo más
tarde. En seguida que terminó de hablar un hombre hizo notar inmediatamente mi
conformidad con lo dicho por esta paciente y agregó que yo la estaba
favoreciendo. Después hubo un silencio de varios minutos y de repente un
paciente sugirió que se podría hablar de política. Otro hombre agarró
la propuesta y comenzó una discución sobre los méritos respectivos del
comunismo y del socialismo y aunque tales ideas fueran completamente inhabituales en este grupo, en esta sesión
particualr todos los hobres y una mujer parecieron haberse vuelto comunistas. La
conclusión principal era que la democracia "política" sin democracia
"económica" era en realidad una forma disfrazada de dictadura.
Remarcaron especilamente que el director de una fábrica podía siempre echar
gente como quería y aún seducir a su dactilógrafa. La paciente de la cual
hablé antes quedaba silenciosa pero parecía turbada y molesta. Otra paciente,
estuvo de acuerdo con los hobmres; la tercera paciente, sin embargo, discutió;
pensaba que estas ideas comunistas eran solamente una forma disfrazada de
codicia que no se debía tener, que toda la miseria del mundo y todas las disputas y las guerran derivaban solamente de la codicia
porque la gente no podía tolerar que otro tenga algo que ellos no tenían. La
disucusión se hizo cada vez más calurosa y de reprente se cortó. Después de
un breve silencio, alguien empezó a burlarse del paciente más débil del grupo
y pronto estas burlas se transformaron en ataques muy desagradables. ¿qué
problema inconsciente estaba tratando el grupo en esta sesión? Cuando me hice
mi habitual pregunta analítica:¿Porqué dicen estas personas estas cosas en éste
momento? la contestación fue obvia. El problema común grupal era mi
"flirteo" con la paciente "favorecida". El director de la fábrica
que podía echar el personal y también seducir a su dactilógrafa era
obviamente yo mismo "favoreciendo" (como alguno lo señaló) una de
las pacientes. El del señalamiento, sea dicho de paso, era el mismo paciente
que en muchas ocasiones anteriores, había puntualizado que no se me podía
criticar porque podría yo denegar el tratamiento a cualquiera que me hubiese
criticado, eliminándole del grupo e impedir además que integre cualquier otro
grupo de la clínica. Estaba claramente en la fantasía de los hombre que yo
podría "seducir" una paciente con mi posición de terapeuta ( el
propietario de los medios de producción, el que podría dar o negar
tratamiento) y al parecer estaban ofendidos de estar ellos impedidos de hacer lo mismo. Además, las
mujeres del grupo parecían preferirme por ser yo "el propietario de la fábrica
de tratamiento", que tenía para ofrecerle algo que ellas necesitaban
mucho.
La paciente que había seguido la opinión de los hombres,
era una mujer que en muchas sesiones anteriores había abiertamente manifestado
afección por mí; al parecer estaba muy fastidiada y celosa que yo le prefiera
otra mujer. Dicha paciente "favorecida" parecía
sentir inconscientemente que el ataque iba dirigido no solamente contra mí pero
también contra ella y por eso guardaba silencio incómodo. Y , finalmente, la
paciente que acusaba a los otros de voracidad ( codicia) tenía grandes
problemas con la propia voracidad inconsciente, expresada en un síntoma: su
inhibición para comer delante de ciertas personas. Su comportamiento grupal era
claramente una formación reactiva, una tentativa para negar la propia
voracidad, para combatir esta parte suya que sentía tan voraz que podía
ponerla en apuros. En fin, el ataque contra el miembro más débil del
grupo después de la discusión política era un claro desplazamiento de
la hostilidad que yo provocaba, porque el grupo temía menos las consecuencias
del ataque a este individuo que a mi. Cuando hice estas interpretaciones al
grupo, la mujer que había adoptado las ideas comunistas admitió abiertamente
sus celos; por otra parte los hombres se largaron contra mí abiertamente también
y empezaron a criticar mi tratamiento, su "inutilidad", mi llegada
tarde ocasional a una sesión, etc.
Antes de seguir con las conclusiones teóricas y prácticas,
traeré otro ejemplo clínico que al mismo tiempo mostrará como manejar el
grupo en una primera sesión. Es un apunte taquigráfico, abreviado pero no
alterado. Este grupo es el solo que empecé presentando los miembros del gurpo
uno al otro y diciendo unas breves palabras sobre lo que esperábamos del
tratamiento de grupo: Aclarar los motivos de las dificultades de los pacientes;
agregué que todos los tópicos de discusión estaban permitidos. El grupo está
compuesto por cuatro hombres (M) y cinco mujeres (F). M2-F2 y F5 son
casados, los otros, solteros. Mi introducción estuvo seguida de un silencio de tres minutos
(M1 entra durante este silencio).
F2 - Supongo que esperamos que alguien diga algo.
F3 - ¿Qué quiere que hagamos? ¿Quiere que larguemos todos nuestros problemas?
¿Que expliquemos todas nuestras dificultades? ¿O no tenemos que hacer eso? Si
es así, el primer problema que quiero resolver es ser capaz de hablar en público,
de dar conferencias. ¿Quiere que expliquemos nuestras dificultades o ya las
conoce Ud.?¿ Algún otro tiene problemas para hablar en público?
M2 - Pienso que es basatante común en la mayoría de la gente. No gusta en
general ponerse en evidencia.
M4 - Pero tiene que admitir que es una cosa muy molesta. En ciertos trabajos se
debe corregir esto de cualquier manera sino no se podrá ir lejos...
M2 - No. ¿Hay diferencia entre hablar sobre un tema técnico o hablar a la
gente personalmente?
M4 - No pienso que sea importante si Ud. conoce el tema... Claro, si Ud. no sabe
de qué habla... es más dificil... Alguien que tiene tendencia a ser algo
nervioso delante de la gente no piensa realmente lo que dice... Tiene
tendencia a ponerse algo confuso... como me estoy poniendo yo ahora...
M2 - Dr. E... ¿su papel es pasivo o podemos contar con Ud.?
Dr. - F, ¿Qué le parece?...
M2 - Me parece que sería muy buena idea que Ud. actúe como punto de
referencia. Entonces si llegamos a oponernos podría Ud. arbitrar...
M4 - Eso debe hacer más fácil la situación...
F2 - No piense que el Dr. quiere eso... Pienso que si llegamos a pelearnos el
Dr. quiere que nos arreglemos solos... Alguien - ¿Por qué pelear? ¡
Esto no es la Conferencia de la Paz !
M2 - Entiendo que en este grupo podemos hablar de cualquier tema. Ningún tema
así prohibido. Por lo tento , hablar de temas que
habitualmente la gente no trata, temas sobre los cuales hay más
desacuerdo. (corto silencio)
F2 - Disculpen ...He cortado la discusión...
M4 - No... Todos lo hemos hecho, supongo...
M2 - No quiero cambiar el tema... Volviendo a la dificultad para hablar.
Yo sigo pensando que es diferente según el tema que hay que tratar...
F5 - No creo. Porque uno no piensa realmente en lo que está diciendo... Uno
piensa todo el tiempo alrededor de sí mismo, entonces vuelto a casa uno piensa
en todo lo que hubiera podido decir... Alguien- Una especie de complejo de
inferioridad...
M2 - Cuando se dice que alguien tiene un complejo de inferioridad se dice en el
sentido que tiene un sentimiento de inferioridad. ¿Pero en qué sentido es uno
inferior? ... (Al Dr. E.) Tenemos que considerar eso como un complejo alrededor
de una cosa especial , ¿o no?
F4 - El grupo no sabe si debemos adoptar una ciertos conducta durante la primera
fase del tratamiento. Siento como si quisiera ser arrastrada durante los
primeros pasos. (Parece un poco resentida)
(Negándose a contestar las preguntas y devolviéndolas al que pregunta, evito
que el grupo me ponga en rol de líder autoritario, lo que intentan hacer....)
Señalo al grupo que desean la presencia de una persona
responsable de lo que podría pasar. Temían que, de no existir tal resguardo,
la libre expresión de sus problemas podría llevar a luchas peligrososas en el
grupo. Agregué que les molestaba el hecho de que yo no aceptase el papel de
esta figura controladora. Señalo especialmente que M2 parecía temer más que
el resto del grupo, sus propios impulsos hostiles.
F2 - No se puede esperar que actuemos con espontaneidad. Desde nuesta más
tierna infancia nos están repitiendo que uno debe controlarse, que no se debe
hablar antes de que nos hablen, etc... Por eso adultos, nada de lo que hacemos
es un acto espontáneo y es muy poco habitual en nuestra civilización decir
algo espontáneo o impensadamente. Estoy de aucerdo con el Dr. E.. Hay un
leve resentimiento contra él. Siento que Ud. hubiera tenido que hablarnos un
poco más...
F4 - Pienso que estamos todos de acuerdo que nos dejó sobre ascuas, a la
intemperie...
M2 - Esta sensación que tenemos puede provenir de que el Dr. E. está sentado
aquí y no dice nada. Como si estábamos todos amontonados delante de un
altar... (Dios - la esfinge) aumento de asimetría.
(Estas y otras observaciones similares sobre la actitud más observaciones
ligeramente ansiosas y molestas provocan risas).
M2 ó M3 - Despúes de todo, yo se que el Dr. E. sabe mucho más que nosotros
sobre estas cosas particulares y entonces nosotros podemos estar resentidos de
que no diga nada, con la idea de que quizás está revolviendo en su mente lo
que decimos... (Persecusión) (Silencio sorto)
F2 - ¿ Encontaremos un tema que nos de un camino para ir adelante?
M2 - Pienso que es una idea excelente pero no veo como vamos a elegir un tema...
(Silencio muy prolongado)
F2 - Esto se está transformando en un test de paciencia...
M1 - ¿Alguien puede decir en qué tiene interés? Yo llegué tarde y por eso no
se realmente lo que se supone que debe ocurrir...
F2 - No sabemos nada más que Ud.
M1 - Supongo que no debemos hablar de política...
F2 - Nada está prohibido... bueno, ¿ que es lo que le interesa a Ud.?
M1 - La música clásica...
Esta respuesta estuvo seguida por más o menos veinte minutos de discusión
sobre la música, cómo clasificarla, si el jazz debe estar puesto al mismo
nivel que la música clásica o no...
Tres pacientes F1 - F3 - F4 quedaron silenciosas. Las
comunicaciones que me parecieron dar especial luz sobre las personalidades de lo
que las hicieron, fueron sobre todo las de M1 y M3. M1 se sometía a cada uno
que "le buscaba", intentaba abrigarse siempre detrás de algún
protector fuerte, supuestamente responsable de las actuales opiniones de M1.
Cuando por ejemplo, agredido por M3 que dijo que la definición
de música clásica podía aplicarse también a la música bailable, M1
replicó excusándose:" Aprendí eso de mi profesor de música en la
escuela. ¿Piensa Ud. lo mismo? No estudié eso en realidad suficientemente para
ser capaz de aplicar esta definición a la música bailable". O
cuando M3 le preguntó (siendo él partidario del jazz) de manera provocativa, por qué M1 prefería
la músicla clásica contestó: " Cuando tenía 9 años mi maestro en la
escuela puso un disco de Mozart que me gustó mucho. Esta semilla que recibí a
los 9 años quedó y poco a poco me gustaron otros compositores". M3
por otra parte se revoltaba contra algunos "potentados" privando
supuestamente al "pueblo" de algo bueno que se reservaba para ellos
como privilegio (hizo por ejemplo varios reflexiones sobre la restringida
difusión de la música clásica entre la "clase baja") y por otra
parte apoyaba el jazz contra la músical clásica opinando que el jazz era un medio de expresión de emociones sin freno
especialmente para los "oprimidos" con los cuales se identificaba:
"la base del jazz es la siguiente: hay una orquesta y cada ejecutante
expresa sus sentimientos propios con su intrumento; no hay tema" y "
se puede dar sentido político a la música. El jazz es el medio de expresión
del oprimido y del proletariado pero en la clase media se conoce y desarrolla la
música clásica".
Refiriéndome a las comunicaciones de varias personas pero
especialmente de M1 y M3, dije al grupo que habían decidido hablar de música
porque querían evitar cualquier tema que pudiera hacer surgir la hostilidad en
el grupo. M1, por ejemplo, había dicho: "No debemo hablar de
política". Mi señalamiento permitió a M1 expresar más claramente sus
sentimientos y me interrumpió diciendo: "Cuando pienso de política, pienso que podríamos
hablar tres cuartos de hora sin llegar a nada. Podemos hablar más
tranquilamente sin gritar y probablemente llegar a algo".
Continué diciendo que la música quizás reemplazaba a algo
que deseaban mantener para ellos pero que no podían conseguir por culpa de
alguna autoridad. (Por ejemplo, lo dicho por M3 sobre "la restringida
difusión de la música clásica en las clases más bajas"). Debían sentir
que su pretensión despertaría agresividad entre ellos especialmente contra mí
también, la figura autoritaria del grupo. Por esta razón sentían más facil disfrazar sus
deseos hablando de música, un placer socialmente aceptado porque sus deseos
reales no estaban quizás, por alguna razón, tan admitidos socialmente.
Finalmente señalo las actitudes particulares de varios miembros del grupo
mientras discutían el problema M1 y M3 representaban los polos opuestos mientas
otros se colocaban varias distancias entre ellos. Después de la respuesta de
M3: "Mucho de esto es muy cierto", la discusión siguió:
M1 - En nuestro club de música hay un individuo que está loco por Sibelius y
si alguien dice que le gusta Tchaikovsky inmediatamente se larga contra él.
"Oh, puede Ud. escuchar esto, llama Ud. a esto música !!!. Yo no puedo
hablar tan bién como él porque no se nada del lado técnico. Esto es el primer
punto. El segundo es: ¿Es justo que algunos tengan capacidad para hablar?
M4 - Eso es más importante que saber algo alrededor del tema.
M2 - Pagamos 5,000 libras por año a genta para hablar mucho de cosas que no
entienden...
M1 - ¿Piensa Ud. en el gobierno socialista?...
M2 - No... A veces hablan de lo que saben...
M1 - Pienso que mucha gente sabe mucho sobre muchos temas sin embargo no pueden
hablar. También al revés. En la oficina hay un individuo con acento de Oxford
y con eso puede adelantar. Otros saben tanto como él y pueden hacer tanto como
él; pero él tiene esta manera de hablar y con esto impresiona a la gente. Me dí
cuenta de algo: si en el trabajo uno dice: " No se de este tema", no
le dan bolilla... Pero uno da una opinión como si sabía de que se trata,
entonces le dejan hacer lo que quiera... No es que he sido capaz de poner este
sistema en práctica yo mismo... Pueden pensar que estoy haciendo exactamente lo
mismo ahora... Habló demasiado rápido... Pero estamos aquí para decir lo que
pensamos y el Dr. E. me deja hacer... Así... Aguántese... (Risas).
M2 - ¿Podemos continuar nuestra discusión donde la hemos dejado?
F2 - Podemos hacer lo que queramos...
M1 - ¿Para qué estamos aquí?... Estamos aquí para hablar de lo que
queremos...
M2 - Siento que el Dr. E es un estorbo para el grupo... Sería mejor que
estuviera escondido detrás de la pared; nos observaría a través de una
ventanilla o algo así...
F5 - Pero sabríamos también que está aquí y escuchándonos...
F2 - Si no no tendríamos nadie para recoger lo que decimos...
M2 - Lo que molesta tanto es justamente eso...
M1 - Lo tiene que hacer, sino no necesitaría estar aquí...
M2 - Bueno, no sabemos exactamente porqué está aquí...
M1 - Tiene que hacer eso, sino sería un miembro más del grupo y alguien
tendría que tomar su papel...
M3 - Si hacemos un "elogio fúnebre" del Dr. E. después de cada frase
dicha, entonces los silenciosos quedarán en silencio y los que hablaron se
quedarán tan ofuscados que no dirán más nada...
M1 -¿A que vamos...? Yo se que todos tenemos algo que anda mal...
F2 - El Dr. E. nos habló algo antes de que Ud. llegara (Repite un resumen de
mis palabras iniciales).
M1 - En otras palabras, tenemos que modelar este grupo a nuestras vidas
cotidianas... (Aquí hay una observación de alguien alrededor de ser anormal).
F2 - No me gusta la palabra anormal... El médico que me mandó aquí dice
que probablemente el 99% de las personas que le vienen a ver están desubicadas
y la ayuda psiquiátrica es lo que realmente necesitarían...
M1 - ¿Cree Ud. que es así?...
F2 - Si. Hay mucha gente como yo o peor pero no hacen nada para cambiar...
M3 - ( Enojado) Está buscando excusas para ser neurótico y no veo porque
tenemos que excusarnos...
M1 - Pensando que hay personas peores que yo pero que no hacen nada para curarse
me hace sentir mucho mejor...
F2 - Sabía que el número de gente que tendrían que tratrarse
psiquiatricamente es elevado pero no tanto como el 99%...
M4 - ¿No son todas las enfermedades principalmente psicológicas?
F4 - Es lo mismo que con las enfermedades de la vista... Mas o menos el 10% de
la gente que cree tener una vista normal no la tienene, teniendo en cuenta que
"normal" no es equivalente a "término medio".
M1 - ¿No creen que estamos aquí porque sino un día, haríamos una locura como
tirarnos de un puente?
F4 - Es por esto que estoy aquí, justamente...
M4 - No tengo ninguna idea de tirarme de un puente pero pienso viniendo aquí
mejorar mi eficiencia. Uno siente que necesita un poco de reajuste y pide
ayuda...
F5 - ¿Quiere decir que eso no le molesta?...
M4 - Claro que sí... Pero no todo el tiempo. Creo que nunca me tiraría de un
puente tampoco; solamente me iría a un país extranjero para vivir una vida sin
sentido. Eso no es ningún propósito de suicidio...
F5 - Ninguno... Claro....
M4 - Sin embargo, digo yo, es escapar de esta vida si es asustado de ella...
F2 - ¿Alguien vino aquí para un problema físico?
M1 - Lo mío es parte psicológico y parte físico... El cambio de temperatura
me afecta. Cuando el tiempo es pesado muchas veces me pongo a transpirar... Se
agravó después de haber ido a India...
F5 - Esto me molesta también...
M4 - ¿Le gusta un día frío con viento?.
F5 - Sí...
M4 - En seguida que uno se acalora y hierve se corta la corriente del
pensamiento y uno se pierde...
M1 - Pensaba que sería una buena idea si cada uno decía por qué viene aquí...
así podríamos ponernos a trabajar en serio.
M4 - Sí, podría ayudar...
M1 - El 90% de la gente piensa que somos destornillados. Frecuentemente la gente
me lo dice... si estamos al tanto, dejaríamos de procuparnos...
F5 - Uno piensa que es rídículo pero no puede sobreponerse...
M1 - He tenido una depresión nerviosa hace tres años y luché duro desde
entonces para no recaer.
F5 - Todo el tiempo uno está pensando en eso... Aquí está el problema:
intentar luchar todo el tiempo. Si se podía olvidar sería mejor.
M1 - No sirve. Estaba en otro trabajo y odiaba el lugar. Estaba mucho peor mi
problema. Pero de daba lo mismo contarlo o no. Ahora tengo un buen empleo y todo
es diferente. Necesito solamente un poco de ayuda para volver a la normalidad de
antes...
En este punto, llamé la atención al grupo sobre el dilema
en el cual se encontraban en su relación conmigo y del cual intentaban salir
ocupándose de sus neurosis. Por un lado, sentían envidia , celos y hostilidad
hacia mí, por mi "alta posición" de líder del grupo, posición
privilegiada con una autoridad que me permitía según ellos conseguir ciertos
placeres que yo les vedaba a ellos la "clase baja", los miembros comunes del grupo (Ver
anteriormente "el hombre con el don de la palabra", que obliga a a la
gente a escuchar sus discursos "el hombre con el raro acento de Oxford que
"camela" (engaña) a la gente"etc.. Por otra parte esta
hostilidad que les lleva a desear deshacerse de mi les da miedo (F2 -
"Desearíamos no tener nadie para enregistar lo que decimos") porque
me necesitan mucho como "el Doctor", el hombre que puede tomar a
su cargo el grupo y darles ayuda, protección, salud es decir, felicidad.
Escapan de este dilema hablando de sus síntomas. El sentimiento de culpa
que les provoca su neurosis y el énfasis que ponía durante la conversación
anterior en su lucha contra los síntomas parece entonces deberse a lo
siguiente: la neurosis tapa los sentimientos agresivos contra mí, nacidos de
sus deseso de recibir gratificaciones prohibidas a sus necesidades antisociales.
"Antisocial" y "prohibido" pero que yo, el poseedor de la
autoridad no les permito ( en su fantasía ) la gratificación ; esta se volvería
posible solament después de derrotarme.
Cuando terminé mi interpretación estábamos sobre la hora.
Después de un corto silencio F2 dijo: "Cuanto tiempo ha pasado hasta que
este grupo haya podido organizarse..." (Risas).
M1 - Me puse en lista para este grupo y después de seis meses ( no exagero, no
quiero agredir a la Clínica) pensé: "Cuando empiecen el grupo me habré
curado..." Pienso ahora que he hecho la mitad del camino, pero que necesito
seguir todavía...
M3 - Esperé nueve meses...
M4 - Estuve en la lista de espera dieciocho meses y creo que mejoré muchísimo
desde entonces. Estuve esperando desde marzo l947...
Concluí la sesión dicendo que el grupo trataba de disminuir
sus sentimientos de culpa por sus neurosis y la hostilidad subyacente contra mi,
como el representante en el grupo del "responsable", reprochándome de
frustrar sus necesidades ( haciéndoles esperar) y de provocar así sus
actitudes agresivas neuróricas. Entonces se arreglaban para sentirse menos culpables, desplazando el reproche desde el deseo de ellos de gratificar
necesidades "prohibidas" hacia un tema en el cual podían sentirme a mí
culpable.
NUEVOS PLANTEOS DE HIPOTESIS Y ALGUNOS PROBLEMAS DE TECNICA
Ahora plantearé las hipótesis sobre las cuales está basado
mi manejo de los grupos y también tocaré unos problemas técnicos que
derivan de esta hipótesis.
1. La situación transferencial no es algo particular al
tratamiento pero ocurre siempre que un individuo se encuentra con otro. El
comportamiento manifiesto del individuo tiene además de motivaciones
conscientes, rasgos que representan una tentativa de resolver la tensión
inconsciente nacida de sus relaciones con los objetos de su fantasía
inconsciente, restos de sus conflictos infantiles sin resolver.
2. Cuando varias personas se
encuentran en un grupo cada una proyecta los objetos de su fantasía
inconsciente sobre varios otros miembros del grupo; intenta entonces manejarlos
en consecuencia. Cada miembro aceptará su papel asignado por otro solamente si
este papel coincide con su propia fantasía inconsciente y si le permite asignar
a los otros, papeles que le convienen a él. De otra manera intentará torcer la discusión hasta que el
grupo real corresponda a su fantasía grupal. Resulta de este interjuego de los
miembros que finalmente se establecerá un "común denominador", una
tensión grupal común", nacida de la tensión inconsciente dominante
individual de cada miembro. Esta tensión grupal común inconsciente lleva a
interacciones manifiestas entre los diferentes miembros del grupo, interacciones
que tienden a resolver o por lo menos disminuir el aspecto de la tensión
individual de cada uno que está incluido en la tensión grupal común. Cada
miembro adopta un papel particular en el grupo, correspondiendo a su
manera específica de defenderse contra los temores inconscientes despertados
por este problema grupal.
NOTA: En los dos ejemplos citados más arriba, utilicé
esencialmente el grupo (cuerpo múltiple - para adoptar un término de
Rickman) como medio para resolver problemas inconscientes tripersonales de
individuos que venían a tratarse individualmente. Tales personas
requieren ayuda porque en su vida adulta se encuentran estorbadas por la
intrusión desde su inconsciente, de conflictos tripersonales no resueltos, es
decir por la situación edípica. En los últimos doce meses, me ocupé mucho de
los dinamismos multipersonales, aunque mis observaciones y puntos de vista teóricos
sobre esos temas sean todavía demasiado incompletos para ser publicados. Quiero
adelantar algunas cosas. Intenté últimamente en mis interpretaciones incluir
problemas multipersonales específicos, es decir problemas que pueden
solamente presentarse en grupos. Creo que este enfoque por un lado está más
adecuado a las complejidades del comportamiento grupal observable y que además
amplía considerablemente el alcance del tratamiento; por otro lado, la
discusión de problemas multipersonales no hace superfluo el análisis de
conflictos inconscientes bi y tripersonales especialmente cuando los integrantes
del grupo no han venido ala clínica como grupo sino ocomo individuos (lo inter
e intrapersonal).
3. Parece más eficaz adoptar una técnica de interpretación
estrictamente transferencial es decir interpretar estrictamente lo que está
ocurriendo en el aquí y ahora del grupo. Utilizando tal técnica parece mejor
seguir el método adoptado por muchos analistas ingleses en estos últimos años:
no imponer al paciente reglas ni prohibiciones. En su lugar, se interpreta la
significación inconsciente de todo lo traído al consultorio, hablado o
actuado, que sea en relación con el analista o con los problemas de vida del
paciente. Prohibiciones como no leer libros de psicoanálisis, no casarse o no
tomar otras decisiones importantes durante el tratamiento no están incluídas
en el contrato, pero cuando estos temas surgen se interpreta su
significación inconsciente.
Entonces lo que ocurre habitualmente es que el paciente
pierde la necesidad inconsciente gratificada por la conducta misma que
antes los analista hubieran tratado de evitar, al establecer estas reglas.
Pienso que tales reglas, de hecho, llevaban a la evasión del análisis de los
determinantes inconscientes de las intenciones del paciente. Permitiéndole,
por una técnica rigurosamente no directiva, desarrollar estas intenciones en la
transferencia, podemos por la interpretación, liberarles de las fantasías
inconscientes que , por lo menos en parte, determinan su comportamientoa en
situciones extra-analíticas. Los capacitamos entonces para tomar decisiones
basadas sobre una evaluación de la situación real, libre de las incluencias de
los temores inconscientes. Por está razón no doy ninguna advertencia y además
considero que cualquier tentativa de reaseguramiento o de interferencia
activa en los llamados problemas exteriores "reales" de parte mía
nace de una técnica defectuosa, debido a mi incapacidad para dar
interpretaciones transferenciales tan constantemernte y tan bien como me gustaría
poder hacerlo. Es atendiéndome a tal técnica que yo no pido más al
paciente que me diga lo que se le ocurre sobre algún punto pero al contrario
doy por entendido que lo que trae son sus asociaciones "libres".
Cuando píenso que el paciente está reprimiendo algo intento liberar sus
asociaciones por medio de la interpretación. En consecuencia, empecé todos mis
grupos, con una sola excepción, sin dar ninguna explicación, aunque sea la
primera vez que yo vea a los pacientes el día de la primera sesión de grupo. (
Los pacientes se enteran del propósito general de la terapia de grupo durante
las consultas individuales que tienen con otros colegas de la Clínica). Las
sesiones iniciales en tal grupo, los silencios, la incomodidad, etc., son el
primer material a interpretar y estas interpretaciones llevan a la exposición
de las dificultades y reacciones individuales en el grupo. En uno de mis grupos
tuve una corta entrevista individual con la mayoría de los pacientes antes de
la primera sesión grupal; les presenté uno al otro e hice algunas
observacioens introductorias. No puedo decir que este tuvo alguna influencia
favorable, experiencia compartida por varios colegas de la Clínica.
4. Siguiendo una rigurosa técnica interpretativa en el
"aquí y ahora" las interpretaciones se dirigen principalmente al común
"denominador", la tensión grupal común y cualquier reacción de un
paciente tomado individualmente se interpreta solamente si se puede mostrar dos
cosas:
a. Que su comportamiento representa su manera específica de afrontar esta tensión grupal común.
b. Por qué elige esta manera de
enfrentarse con el problema de grupo. Un paciente en un grupo puede, por
ejemplo, intentar con frecuencia conseguir una "sesión individual" en
la sesión de grupo ofreciendo material "tentador" al analista: Puede
contar un sueño o cualquier experiencia de su vdia o sus síntomas con lujo de
detalles. En tales ocasiones, saco de este material solamente lo que me parece en relación con la tensión grupal común. Un
paciente, por ejemplo, contó una vez un sueño de angustia en el cual un tren
tenía un accidente en un túnel. Mencionó muchos detalles del sueño. En mi
interpretación me referí a este accidente como representando simbólicamente
su deseo de destruir una pareja en relación sexual, representándome a mí y a
otra paciente que en la fantasía de la soñadora filtreaba conmigo. Los otros
detalles del sueño que no parecían tener relación directa con la situación
grupal fueron interpretados como una tentativa de seducirme para conseguir una
relación personal conmigo excluyéndo el resto del grupo y particularmente la
otra paciente. El motivo principal de esta descripción detallada del sueño parecía por parte de su reacción a una situación que
despertó sus celos, en esta sesión, cuando pensó que la otra paciente se
llevaba demasiado bien conmigo. Para dar otro ejemplo: un paciente que en
sesiones anteriores se sentía rechazado por las mujeres del grupo refirió
largamente sus dificultades con su cónyuge. Entonces me pidió hacer algo
extragrupal para mejorar su situación matrimonial puesto que esto era un
problema "real". Al interpretar este material recalqué solamente los
razgos que me parecían relacionados con las relaciones interpersonales
predominantes en el grupo en este momento, o sea que él intentaba asegurarse mi
ayuda contra los miembros femeninos del grupo, supuestamente dominantes.
En este caso no me referí a diversas otras cosas que él mencionó, la
dificultades que tenía con sus hijos, traídas en una sesión individual,
hubieran tenido que ser interpretadas de manera totalmente diferente puesto que
entonces hubiera sido un material traído en una relación "transferencial
bipersonal". En el contexto grupal lo tomé solamente como tentativa de
demostrar la "maldad" de su esposa.
Pienso que en este aspecto mi técnica difiere de la
utilizada por muchos terapeutas que trabajan con grupos y también de las de
muchos psicoanalistas también. Por lo que es posible inferir de sus
publicaciones sobre su trabajo con grupos tienden a interpretar las
comunicaciones de los pacientes intependientemente de la tensión grupal común.
Yo, por el contrario, uso el material solamente cuando puede interpretarse en el marco del "aquí y
ahora" de las relaciones grupales, es decir, cunado forma parte de la tensión
grupal común; no voy más allá.
Analistas con experiencia en psicoanálisis individual a
veces preguntan qué pasa con la "tensión" que un paciente puede
sentir en un grupo cuando expone un problema suyo con muchos detalles sin
recibir del terapeuta una interpretación referida a estos detalles. Pienso que
esta pregunta no tiene en cuenta el significado de la transferencia en el grupo
(y algunas veces en psicoanálisis individual). Para mi sería no
comprender la situación transferencial si el analista tomaba el material
comunicado por su valor nominal o sea como el indicador preciso de la tensión
que el paciente experimenta en el "aquí y ahora". Antes intenté
explicar que, por ejemplo, el contenido verbalizado de varios detalles del sueño
de mi paciente no indicaba una verdadera tensión pero que al enumerarlo buscaba
ella captar mi atención en un intento para aminorar sus celos.
5) Por experiencia creo que si nos atenemos estrictamente a
la regla de interpretar nada más que las relaciones interpersonales en el
"aquí y ahora" grupal es no solamente más seguro pero indisplensable
interpretar la significación sexual simbólica, o disfrazada de otra manera,
del material manifiesto. Analistas sin experiencia grupal dudan que el paciente
pueda expresar problemas sexuales íntimos o que el analista pueda dar
interpretaciones "profundas" delante de otros pacientes. Esta misma
duda, la expresan también terapeutas de grupos que no siguen uan técnica
transferencial rigurosa. He visto reacciones de angustia ( por ejemplo irse de
la sesión, faltar a uno varias sesiones ulteriores o abandonar el grupo y
pedirme por carta sesiones individuales o quedar en silencio durante muchas
sesiones) cuando al principío de mi trabajo grupal vacilaba a dar tales
interpertaciones; por el contrario cuando me animé a incluirlas he visto
solamente resultados beneficiosos.
6) Algunas dificultades de la técnica de grupo:
a. Pacientes silenciosos. Uno de los problemas técnicos más dificiles al cual
hasta ahora no encontré solución adecuada es el paciente silenciosos en el
grupo. Sabemos que el paciente silencioso es también un problema en el análisis
individual pero es mucho más frecuente en grupó; frecuentemente encuentran uno
o dos pácientes que no pueden hablar durante muchos meses.
Orientado por la estrcutura del grupo en un momento dado (por ejemplo la formación
de subgrupo); por la expresión de la cara de estos pacientes silenciosos,
intento salir del paso; las más de las veces interpreto su silencio como una
particular identificación con lo dicho por los otros. A veces dentro de estas
interpretaciones el paciente silencioso puede hacer una observación corta como
: " No siento así". Esto indica que estas interpretaciones deben
tener algún efecto y por lo tanto me siento justificado en estos
casos para continuar con su interpretación más apropiada del comportamiento de
ellos en la situación del " aquí y ahora' . Por ejemplo, una vez que había
dado una interetación de la actitud del grupo, manifestando un gran descontento
conmigo, como que necesitaba desidealizarme rápidamente, una mujer
habitualmente silenciosa se sintió al parecer obligada a manfiestar que no sentía como el resto del grupo. En el
encuadre particualr de esta sesión esta observación fue suficiente para
permitirme dar una interpretación mucho más completa a esta paciente: que ella
no solamente temía desidealizarme, por sus fantasías alrededor de las
peligrosas consecuencias de esta actitud, pero que también por este medio
intentaba congraciarse conmigo excluyendo a los otros miembros del grupo y en
especial a las otras mujeres.
Revisando largos períodos de los grupos veo que sin duda
estos paciente silenciosos mejoran sus síntomas y modifican su conducta, pero
no pueden dejar de sentir que mis interpretaciones no son más que conjeturas.
Problemas similares se presentan con los pacientes que en una sesión no
participan lo bastante como para permitir al terapeuta formarse una idea correcta del tipo de relaciones interpersonales que intentan establecer en
ese tomento. Empleo en estos casos el mismo método que son los pacientes
completamente silenciosos. Sin embargo, tengo la impresión que después de
estas interpretaciones forzosamente imprecisas, los pacientes a veces faltan
durante una o dos sesiones.
b. Selección de pacientes. En la Clínica Tavistock, todavía no hemos podido
formular criterios de selección de pacientes, pero estamos en un período de
pruebas y errores. En el curso del tratamiento grupal, hay frecuentes ocaciones
de constatar que en la ausencia de ciertos pacientes y por lo particualr
conformación del grupo este día, se modifica el comportamiento de uno o otro paciente y le facilita la expresión de sus dificutlades. Esto podría
sugerir que debe hacer una composición óptima del grupo para ciertos pacientes
que les permitiría expresar ciertos de sus problmas, acortando
considerablemente el tratamiento. Por el momento creo que sería prematuro
profundizar este tema y hasta que tengamos más expriencia nos conformanos
ormando grupos lo más homogéneo posible para que este grupo sirva de
pantalla neutra para cada miembro del grupo. Por lo "homogéneo"
quiero decir que los miembros tengan el mismo transfondo educacional, nivel
intelectual y edades similares ( que no tengan más de cinco o seis años de diferencia por lo
menos para los grupos de individuos jóvenes). Por la misma razón nuestros
grupos están formados por un número igual de hombres y mujeres ( algunos
colegas han tratado grupos de como posición diferente, por ejemplo de hombres
solamente, a título de experiencia); el número total de pacientes varía entre seis y diez; en grupos más numerosos hay mayor posibilidad que
aparezcan más miembros silenciosos o casi silenciososos.
En cuanto a la sintomatología mi elección es la misma que
para el tratamiento individual. Pienso que son los mismos pacientes que se
benefician del tratamiento que sea, individual o grupal. Frecuentemente el grupo
parece menos eficaz para tratar pacientes graves; creo que no es el grupo que es
inadecuado para este tipo de paciente; sino que necesitan una atención más
seguida que una o dos sesiones por semana.
c. Frecuencia de las sesiones. Estudiamos ahora con mis colegas el mejor número
de sesiones semanales. Mi propia experiencia es con una frecuencia de una o dos
sesiones semanales y creo que los resultados son mucho mejores con la segunda
periodicidad. Actualmente tiendo a propugnar reuniones todavía más frecuentes.
La duración de cada sesióne es de una hora o una hora y cuarto y a veces un
poco más.
Hasta ahora el trabajo con grupos en la clínica Tavistock no
ha pasado del estudio de experiencia piloto para explorar la técnica de
la terapia de grupo y por eso no podemos dar una plena evaluación de los
resultados del tratamiento. Recien ahora hemos empezado a seleccionar algunos
grupos en los cuales los integrantes pudieron estar seguidos cuidadosamente, por
equipo, por informes de observadores externos y por tests proyectivos
"antes y después".
Como se sabe los resultados terapéuticos en medicina psicológica
pueden ser objeto de las críticas más severas, por la ausencia de
criterios exactos para definir enfermedad o mejoría por un lado, y por la
ausencia de un síntoma para mostrar que cualquier cambio observable sea
realmente el resultado del esfuerzo terapéutico. Espero con mis colegas
transmitirían en un trabajo futuro los resultados de un estudio en esta
dirección que recien hemos empezado. Por lo tanto, comunicaré ahora nada más
que algunas impresiones subjetivas basadas sobre cuatro años de experiencia con
esta forma de tratamiento. Al principio de mi trabajo con grupos perdí un
cierto número de pacientes , por deficiencia en mi técnica. Si la capacidad
para no perder pacientes en tratamiento analítico es tomado uno de los
criterios de la eficiencia de la técnica, empleada puedo decir que mi técnica
ha rotundamente mejorado auque como es natural está todavía netamente por
debajo de lo que se puede esperar en análisis individual. Del punto de vista de
la evaluación de resultados tales perdidas tienen que ser evaluadas como fracasos. Por otra parte, hay casos que han sido tratados durante algunos
años y aunque se puede notar unos cambios, no hay suficiente mejoría para
justificar el gasto de tiempo y energía invertido en su tratamiento.
Habitualmente estos casos son personalidades muy rígidas y mi impresión es que
necesitan más sesiones semanales para aprovechar el grupo como método de tr
atamiento ( para romper sus defensas). Un cierto número de pacientes fueron
dados de alta a su pedido porque se sentían "curados". Aunque estaban
subjetivamente mejorados, considero que estaban lejos de ser curados si se
aplican los criterios analíticos de curación, es decir que se haya
logrado un cambio considerable de la estructura de su personalidad. Pienso
que en estos casos la resolución de algunas fantasías inconscientes les
permitio enfocar con más eficacia (es decir teniendo más en cuenta la situación
real) algún problema con su medio ambiente y una vez que este problema
haya sido resuelto, se sintiera capaz de seguir viviendo sin más tratamiento
pero con más o menos el mismo ajuste neurótico a la vida que antes. Hay
algunos pacientes que fueron atendidos durante unos años; se puede observar
cambios positivos en su comportamiento tanto afuera como adentro del grupo (por
ejemplo, en nuestro club de pacientes , o por las informaciones que traen
al grupo sobre su vida de trabajo, su vida sexual y su vida social); encuentro
dificil en estos casos discriminar si ésto se debe al resultado del tratamiento
o si a consecuencia de algún cambio ambiental que proporciona
gratificaciones neuróticas a estos pacientes. En ciertos casos se puede
observar cambios considerables en ciertos síntomas bastante rápidamente puesto
que se analizó en las sesiones de grupo la psicopatología, base de sus
dificultades de comportamiento o de sus síntomas, parece justificado atribuir
estos cambios al tratamiento. Por ejemplo, un paciente que empezó el
tratamiento a punto de caer en un episodio psicótico, con delusiones religosas,
torturado por sentimientos de culpa irracionales y temor a ser condenado
al infierno, se liberó de su enfermedad en algunos meses, al analizar en el
encuadre gurpal sus fantasías infantiles de destrucción dirigidas contra su
padre, como aparecieron en la transferencia conmigo, pudo resolver las fantasías
subyacentes a sus problemas religosos. Tengo algunos otros casos en los cuales
dudo que el psicoanálisis individual hubiera podido conseguir más, en un
tiempo igual. De hecho, me pregunto si la experiencia de la situación
transferencial no es más intensa que en la terapia bipersonal y si en este
aspecto el grupo no es un medio más potente de terapia psicoanalítica. Otro
factor que puede explicar algunos éxitos rápidos del tratamiento individual,
el paciente puede darse cuenta de la realidad de sus sentimientos hostiles hacia
su analista, sentimientos que, debido a su ambivalencia intenta esconder detrás
de la idealización. podemos muchas veces darnos cuenta como un paciente
desplaza sentimientos agresivos de la persona del analista a algún
compañero contra el cual se permite experimentar tales sentimientos con su
pleno contenido emocional (ver por ejemplo el primer grupo presentado en esta
comunicación). Cuando hacemos notar a estos pacientes el desplazamiento contenido en un comportamiento esta experiencia parece ser suficientemente
convincente para impedirle que adopte ciertas técnicas defensivas ( como
ridiculizar la interpretación, aislarla del yo, etc...) que sabemos que se
utilizan en estos casos en el tratamiento individual.
CONCLUSIONES
Intenté dar un corto informe sobre la aplicación del
psicoanálisis al tratamiento grupal y discutir un cierto número de
problemas nacidos de esta técnica. Varios aspectos de estos problemas se
investigan actualmente más sistemáticamente en la Clínica Tavistock.
Un resultado adicional de tales investigaciones, aunque estén en principío dirigidas haca la terapia, es una mejor comprensión de los mecanismos de grupo., Como el psicoanálisis individual utilizado terapéuticamente ha traído mucha luz sobre el comportamiento tanto normal como anomral del ser humano, el psicoanálisis de grupo parece ilustrar también los dinamismos del comportamiento grupal. Pienso comunicar algunas observaciones sobre este tema en un futuro artículo y deseo indicar solamente aquí que este conocimiento de los mecanismos grupales puede abrir posibilidades profilácticas y terapéuticas en muy amplia escala.
Deseo agradecer al Dr. Rickman y a
mis colegas de la Clínica Tavistock y del Laboratorio de Relaciones Humanas por
las estimulantes discusiones de las que se enriquece mi trabajo actual y esta
publicación. Debo especial agradecimiento al Dr. Sutherland por la inestimable
ayuda que me prestó en la clarificación y formulación de mis ideas.
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(*) A PSYCHOANALYTIC APPROACH TO GROUP
TREATMENT, British Jr. of Medical Psychology, 23: 59-74, 1950
1. Una es la teoría de las relaciones de objetos inconscientes ( Klein,
1932-1946-1948; Fairbairn, 1941-1943-1944 y otros).
2. La otra es la utilización cada vez más rigurosa de las interpretaciones
transferenciales, nacida del trabajo de Ferenczi (1926) y elaborada
principalmente por los analistas ingleses (Klein, 1932-1946-1948; Strachey, 1934
y otros) y aplicada a los grupos por Bion.