JOSE Y OMAR (1)
A Rolando García
Miguel Matrajt
I:
INTRODUCCION
Una mañana de marzo de 1996 José y Omar concurren a ver a sus
respectivos médicos. Aunque ambos trabajan en la misma empresa automotriz ZZ,
las situaciones son muy diferentes. José, uno de los miembros del staff,
recurre a uno de los especialistas más renombrados de un hospital privado de
moda: su antigua úlcera gástrica había comenzado a sangrar peligrosamente.
Omar, un trabajador de la línea de montaje, estaba siendo curado por el médico
de la empresa de las quemaduras producidas por un accidente...producido, a su
vez, por la mezcla de alcohol con marihuana. Para acceder a la comprensión de
la historia inmediata de estos dos acontecimientos, es menester incluirlos en la
historia vital de sus protagonistas, así como en la situación actual de la
empresa.
II:
VIDAS PARALELAS
LA
EMPRESA. Tres semanas antes, José, al igual que el resto del staff, fue
convocado de urgencia a una reunión de dos días en un hotel cercano a la
ciudad de México. El Sr. S., presidente de ZZ Mexicana, así lo había indicado
directamente desde la sede de ZZ, adonde había concurrido para su reunión
anual con el Sr. B, el presidente de ZZ Internacional. Meditando al respecto
mientras viajaba, José no atinaba a entender la urgencia, ya que suponía que
el Sr. S los llamaba para felicitarlos. Después de la terrible crisis económica
de diciembre de 1994, que había golpeado fuertemente a todas las empresas, ZZ
había logrado recuperarse en forma sorprendente: durante el año 1995 sus
ventas habían descendido menos que el promedio de las grandes empresas, y las
expectativas para ese año en curso de 1996 llevaban a suponer que se recuperaría
el nivel de antes de la crisis. José, como el resto, esperaba felicitaciones
por el éxito conseguido. Idéntica esperanza iluminaba el interior del Sr. S,
el presidente de ZZ Mexicana, durante su vuelo hacia la sede en la cual lo
aguardaba el presidente de ZZ Internacional. Ambos presidentes habían trabajado
juntos unos años atrás, permitiendo incluso la emergencia de una relación
personal amistosa . El ascenso del Sr. B al máximo sitial de ZZ Internacional
condujo a un ascenso fulminante de S hacia la presidencia de ZZ Mexicana.
Sin embargo, El Sr. B, rodeado de dos de sus colaboradores más próximos, lo
recibe en forma fría y cortante. Durante 1995, ZZ Mexicana había enviado a su
sede la mitad de dólares que en 1994. El Sr. S procura explicarle la crisis
económica que había sacudido a México en diciembre de 1994, a consecuencia de
la cual la paridad peso/dólar había
pasado de 3.50 a 8.20; también intenta esclarecerles los esfuerzos de la filial
mexicana para conservar las ventas en un medio rescesivo. El Sr. B conocía la situación económica
de México así como los esfuerzos de su antiguo colaborador tan bien como este
último, pero no tenía la menor disposición para discutir estos asuntos. Las
reglas de juego consagradas, que ambos conocían a la perfección, definían
la eficacia como la única medida de una empresa, y la eficacia de una
empresa trasnacional sólo se mide en utilidades en dólares. El Sr. B
circunscribe la reunión a ese punto, y pronuncia una frase lapidaria que echa
por tierra todas las argumentaciones que el Sr. S estaba organizando en su
cabeza: la política que ZZ Internacional iba a instrumentar eran las mismas que
ya habían adoptado la mayoría de las empresas trasnacionales del mundo
desarrollado. El Sr. S escucha su sentencia capital, que aunque sale de los
labios del presidente de ZZ Internacional, proviene del mercado, ese Dios-Padre
inapelable del neoliberalismo. La frase siguiente es el tiro de gracia: el staff
de ZZ en el país L había encontrado las formas de hacer frente a los problemas
de devaluación monetaria. En el argot de ZZ Internacional esas palabras sólo
tenían una significación: el equipo para remplazar al Sr. S y todo su staff ya
estaba preparado. A pesar de la amistad, S se había convertido en un peón
superfluo del ajedrez empresarial. El presidente de SS Mexicana tendría plazo
hasta diciembre para encontrar un nuevo camino. Este último demanda al Sr. B
otra reunión para la mañana siguiente a los efectos de presentarle algunas
ideas, pero la respuesta es negativa: el "gran" presidente viajaba esa
misma noche a otra ciudad para asistir al casamiento de su hija. "You understand, my dear S.". Sin
duda, el Sr. S "understood" la magnitud del desastre. Uno de los
colaboradores del Sr. B que estaba presente en la reunión había sido un
antiguo compañero de trabajo y de golf del Sr. S. Ambos deciden comer juntos al
día siguiente. Su aliado circunstancial le explica que la única solución sería
exportar: había cuatro países africanos en los cuáles ZZ Mexicana tendría
chance, pero existía un acuerdo secreto con otras dos empresas de la
competencia para compartir ese mercado. Para salvarse, a ZZ Mexicana no le
quedaba otra salida que quitarle el mercado a una de las filiales europeas de
ZZ. El aliado le asegura al Sr. S. que contaba con su ayuda clandestina para ese
objetivo, pero esa asistencia no era suficiente. El problema crucial de
ZZ Mexicana era su calidad, muy inferior a la de las otras dos empresas
de ese mercado. En ese instante, el Sr S. decide llamar a su asistente en México
para que convoque a reunión para
el día siguiente a su llegada.
JOSE.
José es un ingeniero industrial de 42 años de edad. Está felizmente casado y
es padre de dos hijos. Su familia es de origen proletario y de ideología
izquierdista. Su padre había sido un trabajador de la línea de ensamble en la
misma empresa ZZ. Cuando José, el primogénito, tenía once años, su
progenitor es despedido injustamente por haber participado en una huelga. No
logra jamás encontrar otro buen empleo, y toda la familia debe afrontar
crecientes dificultades económicas, llegando casi a la
pauperización. Su padre enferma de colitis ulcerativa sangrante y muere
cinco años más tarde. La familia entera se aferra al rencor contra ZZ,
considerada responsable del deterioro económico del grupo y de la degradación
de la salud del padre. Aunque José conoce perfectamente las diferencias anatómicas
y patológicas entre su enfermedad y la de su progenitor, en la profundidad de
su inconciente estas distinciones se borran hasta la desaparición. A la muerte
del padre, nuestro héroe debe comenzar a trabajar para pagar sus estudios y
ayudar a su madre. Durante su carrera universitaria, llega a ser un activista
importante tanto en los movimientos estudiantiles de izquierda como en el
sindicato de su lugar de trabajo. Como termina sus estudios con muy altas
calificaciones, no tiene problemas para encontrar trabajo como ingeniero en una
fábrica textil. Unos meses más tarde, un amigo le informa que hay una
posibilidad de trabajo muy atractiva en ZZ: un salario considerablemente más
alto, y excelentes perspectivas de ascenso. José queda aprisionado en el
conflicto, entre el odio familiar contra ZZ y la ambición. Reforzando a esta última
estaba el hecho de poder casarse inmediatamente con el amor de su vida. José
decide entrar a ZZ, recurriendo a una racionalización:
lucharía siempre por mejorar las condiciones de trabajo de los obreros.
En realidad, el conflicto se abre hacia lo psicosomático: nuestro protagonista
comenzará, unos pocos meses después, a padecer una úlcera gástrica. ¡Las lágrimas
de culpa que no podía verter por los ojos se transforman en gotas de sangre por
el estómago! Su carrera en ZZ es rápida: en tanto es un hombre muy inteligente
y tenaz se abre camino, obtiene ascensos y lo envían a USA durante algunos años.
En este país reparte su tiempo entre trabajo en una planta y su capacitación
personal en una especialidad: la calidad. Se destaca a tal punto en este terreno
que es enviado a Japón para seguir un curso intensivo, y, a su regreso, lo
promueven a jefe de sección. Después
de cuatro años, es enviado a un país de América Latina como jefe del turno
nocturno, y, posteriormente, a México, el quinto país en importancia para ZZ
Internacional. José pasa a ser el jefe del turno matutino de la fábrica más
importante que ZZ tiene en México, y es el que toma el control cuando el Sr. K,
el director, debe ausentarse. Durante el período en que José trabaja en el
extranjero, su úlcera está bien controlada; surgen algunas recidivas cuando
regresa a México, pero ninguna tan severa como la actual.
Pero, ¿qué ha pasado con su rebelión
manifiesta? Ha quedado reducida a
una actitud de diferenciación en relación a los patrones de conducta social de
sus pares. Nunca se convierte en un "yuppi", como los demás altos
ejecutivos de ese tipo de empresas.
Usa otro tipo de ropa, vive en otros barrios, sus hijos van a
otras escuelas... e instala su oficina muy cerca de la línea de
ensamble, en un cuartito incómodo, sucio, ruidoso, siempre invadido por
regimientos de colaboradores. El contraste con la espaciosa y lujosa oficina del
Sr. K., su jefe inmediato, es más que impactante.
OMAR.
Omar tiene 28 años de edad, y proviene de una familia de clase media-baja. Su
madre, el verdadero sostén psicológico de la familia, muere en un accidente de
autobús cuando su único hijo varón tenía 14 años. Nuestro héroe y sus dos
hermanas quedan al cuidado de un padre mitómano e irresponsable. El adolescente
reemplaza su vida familiar por grupos de pares. Apenas puede terminar, con gran
dificultad, sus estudios secundarios. Sus ilusiones de llegar a ser un ingeniero
industrial son arrojadas al mismo recipiente
subjetivo de frustraciones acumuladas que los deseos reivindicativos de
José. A la edad de 17 años comienza a deambular por diferentes empleos, que no
puede ni quiere asumir. Con todo, unos años después encontrará el trabajo más
significativo de su vida, en un taller de reparación de motos. Allí él se
siente creativo, puede utilizar su imaginación e incrementar sus conocimientos,
y por encima de todo, trabaja con placer. Omar compra una moto y se dedica a
reformarla y mejorarla, desarrollando toda su originalidad y potencialidad
creadora. Con la moto establece una relación casi humana, sin caer en el
fetichismo. Relación casi tan importante como la que establece con Claudia, la
única de sus múltiples amigas y novias que le llega al corazón. Pero esta
relación termina dramáticamente luego de 20 meses: Omar,
conduciendo la moto, tiene un accidente que dejará a Claudia con un
problema irrreversible en sus piernas. Esta última lo deja sin perdonarlo jamás.
Omar, a su vez, abandona las motos para siempre, al mismo tiempo que entierra
sus esperanzas en relación al futuro y a la alegría de vivir. Es así como
retoma un derrotero incierto por múltiples trabajos, hasta que, al cabo de dos
años, encuentra empleo en ZZ Mexicana como ensamblador de tableros electrónicos,
una tarea que él detesta desde el fondo del alma. Tanto entrar como permanecer
en ZZ le exigen un esfuerzo cotidiano de corrupción y mentiras, las cuales,
aunadas a su odio frente a la electrónica, le producen un desgaste psicológico
extremo. No es de extrañar, entonces, que recurra al alcohol y la marihuana, y
que los accidentes, aunque pequeños, se
sucedan con frecuencia alarmante. Los accidentes y el par verdad-mentira serán
los dos meridianos fundamentales durante toda su vida. Para poder tolerar la
sinergia de adversidades producidas por la ruptura con Claudia, la insatisfacción
en el trabajo y la atmósfera de corrupción y mentira que reina en ZZ, Omar
utiliza cantidades crecientes de alcohol y marihuana. Durante los fines de
semana, nuestro hombre pasea de cama en cama su desesperanza, transvestida en
hipomanía y embriaguez, buscando sexo sin amor. Durante las horas de trabajo,
se esfuerza, a veces infructuosamente, por permanecer lúcido. Los accidentes
suelen ser benignos, y les puede hacer frente gracias a nuevas mentiras y mayor
corrupción. Una semana antes del último accidente se da cuenta, que, por
primera vez, el reiterativo discurso oficial acerca de la disciplina, la calidad
y las medidas de ahorro, se acompañaban de cambios en el dispositivo de
producción y de un aumento considerable en la velocidad de la línea de
ensamble. Contra toda razón y sentido común, Omar incrementa su consumo de
alcohol y de marihuana para asumir la exigencia.
LA
REUNION DE STAFF. El staff de ZZ Mexicana se compone de trece ejecutivos: el
presidente (el Sr. S), tres vicepresidentes, tres directores de fábrica (con
nivel jerárquico de vicepresidente) y dos jefes de turno por cada fábrica, con
nivel de director general. El Sr. S. comienza haciendo un informe de sus
reuniones de las vísperas, poniendo énfasis en la amenaza
de despido que pesa sobre el total de los presentes. Aun cuando todos
ellos eran ya ricos, ninguno quería mancharse con un fracaso, ni abortar una
carrera todavía llena de posibilidades, ni perder la adquisición de
muchas más riquezas en caso de realizar su camino de ascenso empresarial. Todos
coinciden en que el único camino posible era la exportación, en los términos
en que se lo habían sugerido al Sr. S. Nadie expresa el menor escrúpulo por
perjudicar con medidas desleales a otra filial de ZZ - una hermana de la
"gran familia" ZZ- que ya está presente en ese mercado africano. Casi
toda la primer jornada de esa junta se pierde en divagaciones y repeticiones de
las evidencias. Hacia el final de ese día, ya agotadas las obviedades, los
otros doce asistentes comienzan a transferir a José todo el peso
de la solución, en tanto él es el experto en calidad. Veinticuatro ojos
se dirigen hacia su humanidad, con una mezcla de súplica y exigencia.
Finalmente, es comisionado para presentar un plan la mañana siguiente. Esa
noche José, insomne, da vueltas en su cama, hasta que toma una decisión: decir
toda la verdad. Al día siguiente, comienza su exposición subrayando los
aspectos teóricos más sobresalientes para la gestión de calidad, y los
compara con las prácticas reales de ZZ. Sus comentarios generan una explosión
de discusiones apasionadas, y, por momentos, totalmente desorganizadas. En
primer lugar se refiere al sistema de producción: ZZ Mexicana había comprado
maquinaria antigua y casi obsoleta de otra fábrica de ZZ situada en un país
desarrollado, y la había hecho pasar por equipo nuevo, a los efectos de evadir
impuestos. En segundo lugar, ZZ Mexicana tiene cerca 300 proveedores; la mitad
tiene como función aportar insumos de producción de la más alta calidad,
pero, la quinta parte son, en realidad, empresas fantasmas que pertenecen a los
mismos ejecutivos de ZZ, y los otros fueron seleccionados en base a las
"comisiones" permanentes que deben proporcionar a los directivos para
ser considerados entre los proveedores posibles. Independientemente de que los
salarios de los cuadros directivos de ZZ estén entre los más altos del
mercado, todos ellos reciben la parte fuerte de sus ingresos de este origen
secreto. Por supuesto, la selección de los insumos y los servicios está más
determinada por esta red de negocios subterráneos que por la búsqueda de
calidad. En tercer lugar, el factor humano en una empresa comienza por la
selección. Omar podría contarles en detalle lo que ellos ya saben a la
perfección: esa selección no es realizada por la empresa, sino por el
sindicato. Omar fue obligado a dar una "comisión" gruesa a un
delegado sindical para poder ser considerado como aspirante. Los reglamentos de
ZZ establecen que, para el puesto de trabajo que el cuadro sindical le había
conseguido, era indispensable un certificado de estudios técnicos. Por
supuesto, nuestro hombre carecía de tal certificado porque jamás había
cursado esos estudios; peor todavía, él no conocía nada de ensamblaje de
tableros, pero solucionó el "inconveniente" acompañando un
certificado falso de otra comisión importante, esta vez
destinada al jefe de reclutamiento. Otras dos comisiones(2), una para el
médico de la empresa y la segunda para la psicóloga laboral, allanan el camino
para que nadie descubra sus más que evidentes
tendencias adictivas. José
continúa su exposición señalando que, en cuarto lugar,
y tal como se lo habían enseñado en Japón, la capacitación es
fundamental en una empresa moderna. Nuevamente Omar podría haber testimoniado
lo obvio: el curso de capacitación efectivo que a él le habían dado se redujo
al 10% del tiempo programado, y su instructor se circunscribió a leerles a los
trabajadores algunos artículos y folletos japoneses, traducidos y modificados
en una universidad de USA. En quinto lugar, continuaba José,
los reglamentos y las prescripciones de tareas, que habían sido
meticulosamente diseñados por los ingenieros y los ergónomos de concepción (
sin participación obrera, por supuesto) no se respetaban jamás, y había
numerosas razones para no hacerlo. Habida cuenta que en ZZ, como en cualquier
otra empresa del mundo, la tarea se cumple en tanto los trabajadores desarrollen
actividades diferentes e ingeniosas que no están contempladas en las
prescripciones, y que, como en cualquier otra parte del planeta, estas
actividades están interpenetradas por cuestiones personales y relaciones de
amistad/enemistad con el jefe inmediato y los circuitos de corrupción, estas
tareas pueden quedar parcialmente marginadas de las necesidades reales de
producción. En sexto lugar, la calidad debería ser rigurosamente controlada
por el departamento correspondiente de la empresa. Pero si este sector de ZZ
cumpliese honestamente su labor, pondría en evidencia la mayor cantidad de las
cosas señaladas. La verdadera tarea que el departamento de calidad de ZZ
Mexicana lleva a cabo la realiza fuera de la empresa, con los distribuidores de
vehículos, a fin de que éstos desenvuelvan una pesada burocracia que
lentifique las reclamaciones de los clientes hasta el punto de desalentarlas
casi totalmente. De esta forma, las cifras de calidad están profundamente
maquilladas, como casi todas las otras estadísticas de ZZ Internacional. En séptimo
lugar, la calidad es la resultante final del funcionamiento armónico de todos
los departamentos de una empresa. Pero en el seno de ZZ Mexicana se había
desarrollado, desde hacía año y medio, un proceso de atomización de grupos y
sorda guerra entre ellos. La causa: el rumor que su presidente, el Sr. S., sería
promovido a un puesto en la sede internacional, y que su lugar sería tomado por
uno de los vicepresidentes o por el Sr.K, el director de la fábrica donde José
era jefe de turno. La consecuencia lógica de ese rumor: la lucha encubierta
entre grupos, las alianzas clandestinas, las desconfianzas generalizadas. El
origen del rumor: otro de los vicepresidentes, el "play-boy" del
staff, contaba, entre sus amantes en el extranjero, a una de las secretarias del
Sr. B., el presidente de ZZ Internacional.
Las
siete bombas nucleares que José había dejado caer producen reacciones en
cadena. Durante algunas horas todos discuten con todos en forma acalorada, y se
intercambian infinidad de acusaciones. Al final, se impone la conclusión más
previsible: era menester hacer un frente común frente a la amenaza común. Es
así como deciden tomar el siguiente conjunto
de medidas, igualmente previsibles, pero que acuerdan mantener en secreto: a)
recortar el presupuesto (las utilidades) a todos los proveedores que no sean
empresas de los mismos ejecutivos de ZZ, con el objetivo de bajar los costos y
aumentar las utilidades; b) por idénticos motivos, recortar las compras reales
a esos proveedores; c) reemplazar
las nuevas contrataciones de trabajadores por empleos
precarios, con salarios más bajos y sin costos de seguridad social; d)
propagar un rumor controlado, acompañado de algunas informaciones ambiguas, a
los efectos de producir el imaginario institucional de riesgo de cierre de la
empresa; e) imponerles a los obreros horas extra sin pagarles el doble, o, si
fuese posible, sin pagarles nada; f) modificar el ritmo y las condiciones de la
cadena de ensamble para incrementar la velocidad de la misma, eliminando las
"indisciplinas" con el objetivo de incrementar la calidad. Esta última
medida exigía a José exhibir sus conocimientos y que se asuma como el cerebro
de las nuevas prescripciones de trabajo que serían inmediatamente aplicadas en
las tres fábricas. El otrora joven ingeniero que había ingresado a ZZ para
llevar adelante acciones reivindicativas se transformaba ahora en el autor
intelectual de un crimen contra los trabajadores.
La última etapa de la reunión tuvo
como objetivo el inconciente de los asistentes: había que cambiar el
imaginario grupal. Era imprescindible que cambiaran sus vestimentas de verdugo
para disfrazarlas ante los restos de conciencia que aún les quedaban. Los
recursos a los que apelaron fueron tan poco originales como las medidas que habían
tomado. Aún cuando todos
estuviesen sujetos a las reglas del neoliberalismo y la globalización,
comenzaron por subrayar que si ellos no hiciesen el trabajo sucio, otros vendrían
a hacerlo. Más aún, ¡no había tal trabajo sucio!. Para demostrarlo,
fabricaron un mito: el staff que estaba preparado para sustituirlos seguramente
haría grandes recortes de personal, o cerraría
la planta. Apoyados en estos mitos, se convertían en salvadores de la planta y
de los empleos, con lo cuál se investían de un rol mesiánico. Por otro lado,
las astucias y argucias puestas en juego para disminuir los costos de producción
y para revertir los "vicios" de calidad instituídos no hacían sino
poner en evidencia su inteligencia y originalidad. En otros términos, estas
medidas no se convertían en fuente de autoreproche sino en instrumentos para la
realización personal y para la expansión del narcisismo.
III:
ELABORACIONES TEORICAS
No abordaremos las cuestiones ideológicas, incluyendo las éticas, por
una cuestión de espacio(3). Solamente nos centraremos sobre algunos aspectos teóricos.
REFLEXIONES
EPISTEMOLOGICAS I. ¿Cuál es nuestra unidad de análisis? Por supuesto, el
investigador la escoge y delimita en función de su marco teórico, así como en
función de la intervención que se disponga a hacer (Actas...1997)) . Si,
siguiendo nuestra genealogía profesional psicoanalítica, hiciésemos un
recorte que centre la atención sobre las vivencias subjetivas, estaríamos
reduciendo la realidad a su registro subjetivo, la Historia a una mitología y
la empresa no sería considerada sino como un fantasma al interior del
psiquismo. De igual forma, si redujésemos nuestro análisis a las relaciones
entre proceso inmediato de trabajo (como lo abordan los ergónomos) y vivencias
subjetivas (Dejours 1985,1988,1995a,1995c), nos perderíamos inteligir la parte
más significativa de lo que está pasando tanto en ZZ como en el interior de
José y Omar, incluyendo sus patologías. Tampoco elegimos una aproximación
sociológica, que contempla la subjetividad como una condición de pertenencia a
una unidad social. Nuestra respuesta, desde hace más de una década, es que la
unidad de análisis necesaria es la empresa y su entorno (Matrajt 1993c).
Trataremos de demostrarlo en las páginas siguientes.
Pero, ¿cuáles son las fronteras de la empresa? ¿Dónde termina ZZ
Mexicana y dónde comienza ZZ Internacional? ¿Y cuáles son los límites de
esta última? Nuestra respuesta parte de una epistemología de los sistemas
complejos (García 1986,1988) : de acuerdo a los subsistemas y sus resultantes,
las fronteras se establecen en función de cada operación de investigación o
de intervención. En otras palabras, al comienzo de una investigación (o una
intervención) tenemos una hipótesis operativa de las fronteras de nuestra
unidad de análisis, y de acuerdo con ella organizamos nuestro plan de
investigación-intervención, pero estamos siempre prestos a modificar esa
unidad en la medida que vamos obteniendo datos provenientes de los subsistemas y
vamos evaluando el peso relativo de las resultantes.
Evidentemente,
en el caso que estamos describiendo, el peso de la situación geopolítica (la
estrategia de otras empresas trasnacionales y la paridad peso/dólar) es
determinante, tan determinante como los cambios a nivel de la organización de
trabajo.
¿Qué operación epistemológica nos evita
caer en el reduccionismo positivista o en la parálisis holística de concebir
que todo está relacionado con todo (Matrajt 1996a,1996b)? ¿Cómo integrar los
datos supuestamente "objetivos" con la interpretación de los fenómenos
inconcientes (Matrajt 1993a)? Hemos concebido un método de integración de
estos dos aspectos de la investigación que
retomaremos a propósito de la metodología.
¿Cómo hacer trabajar las disciplinas que
pueden y deben aportar sus conocimientos, sin caer en el enunciado de discursos
paralelos, ni, tampoco, pretender remplazar esa especificidad científica y la
experiencia de esos colegas por un supuesto discurso pluridisciplinario que
semejaría a un sabio del Renacimiento ?
Nosotros hemos construído, al comienzo de
esta investigación-intervención, como lo hacemos siempre, un esbozo provisorio
de sistema complejo, en el cual, según nuestra experiencia, encontraríamos las
determinaciones más significativas para comprender mejor las relaciones entre
subjetividad y trabajo. Esas determinaciones se estructuran constituyendo
subsistemas. Para cada uno hay disciplinas específicas que dan cuenta de sus
características. Luego les formulamos a cada una de esas disciplinas los
interrogantes más significativos, que nos responderán según sus
aproximaciones teóricas y sus métodos específicos. El relato que hemos hecho
de la situación de ZZ, así como de la historia de José y Omar ya ha
seleccionado las respuestas más significativas que han emergido a lo largo de
la investigación, de entre la miríada de preguntas que se han ido formulando.
Esas respuestas fueron dadas por los especialistas de cada disciplina.
REFLEXIONES
METODOLOGICAS. La descripción precedente ha recortado selectivamente los pasos
metodológicos por una razón de espacio. Por ejemplo, hay una red de
determinaciones que van desde la situación geopolítica hasta el accidente de
Omar. Nuestra descripción ha intentado demostrar la importancia de los niveles
siguientes: la decisión de la sede de ZZ, el conjunto de medidas tomadas por el
staff, la modificación de las condiciones de producción, el incremento en la
velocidad de la cadena de ensamble, los cambios en las exigencias de calidad,
etc. Por supuesto, para acceder a la inteligencia de las claves de cada nivel
debimos recorrer un largo derrotero metodológico. En cada nivel aplicamos una
metodología muy laboriosa, y toda la intervención requiere del trabajo de
algunos investigadores durante seis semanas. Los niveles son definidos en función
de nuestra lectura epistemológica, y son estudiados aplicando metodologías
específicas. Por ejemplo, grupo operativo para comprender los imaginarios
institucionales y grupales o entrevistas individuales y tests especializados
para acceder a las vivencias subjetivas (Actas...1997).
Hay
algunas operaciones lógicas fundamentales que guían la investigación:
La
identificación de las resultantes de las dinámicas de cada subsistema y de que
forma esas resultantes cambian qué otras dinámicas de los otros subsistemas.
Por ejemplo, la conducta del presidente de ZZ Internacional no está producida,
ni siquiera modificada, por sus deseos y sus amistades personales, sino por la
situación geopolítica: la mayoría de las empresas trasnacionales
han tomado una decisión: transferir a sus filiales nacionales la búsqueda
de soluciones ante las devaluaciones monetarias - aun cuando esas soluciones
sean totalmente contrarias a los slogans éticos
- . Las empresas que no adopten esa política corren el riesgo de quedar fuera
del mercado. La resultante de esta situación internacional se expresa en la
decisión del Sr. B., y esta decisión modifica directa y radicalmente la unidad
de análisis: la empresa ZZ Mexicana, aunque sin tocar los otros subsistemas a
nivel nacional ni en ZZ Internacional. En el mismo sentido, las decisiones que
los ejecutivos toman durante su reunión modificarán solamente dos aspectos
ergonómicos: la velocidad de la cadena y los requerimientos de calidad. Las
otras modificaciones, como por ejemplo las formas de contratación y pago
(beneficiándose con el trabajo precario y el subpago) o la disminución de las
utilidades de los proveedores, aunque sean fundamentales para el funcionamiento
de la empresa, poseen, a nivel de la subjetividad, sólo el efecto indirecto de
crear una atmósfera de inestabilidad.
El
teorema de las hipótesis. Un planteo totalmente heurístico nos parece
sospechoso. Un planteo totalmente positivista se nos hace pobre y superficial.
Entonces, ¿qué hacemos? Nosotros agrupamos las hipótesis más próximas (próximas
en cuanto a interdeterminación) aún
si son de diferente nivel de abstracción y conformamos con ellas estructuras de
determinación. De esta forma, poseemos hipótesis de diferentes niveles:
algunas pueden ser verificadas por investigaciones cuantitativas (por ejemplo
las condiciones del mercado de trabajo)
pero otras requieren de una operación de interpretación y no pueden ser
constatadas directamente (por ejemplo, la incorporación al inconciente de los
trabajadores de los contenidos del nuevo imaginario creado por la dirección).
Cada red de hipótesis constituye una verdadera estructura lógica; esto quiere
decir que la verificación ( y, más aún, la refutación) de una constituye
una validación de la totalidad de esa estructura. Para llevar a cabo esa
validación utilizamos los métodos positivistas más difundidos y aceptados.
Los que tomamos más frecuentemente son: la investigación epidemiológica;
algunos tests de aplicación masiva; los análisis de sangre y orina; las
modificaciones biológicas producidas por las dificultades y las exigencias.
Actualmente estamos aplicando un largo test que combina las técnicas de
cuestionarios masivos con tres tests proyectivos. En todos los casos
contrastamos los resultados obtenidos a través de
por lo menos dos aproximaciones diferentes. Por ejemplo, los datos que
resultan de la aplicación de tests masivos a toda la población de una empresa
y aquellos que surgen de entrevistas psicológicas individuales en profundidad
a una muestra significativa. Otro ejemplo: la comparación de los datos
obtenidos por la observación ergonómica directa de un proceso de trabajo con
la exploración del inconciente utilizando la técnica de grupo operativo y con
la medición de excreción urinaria de catecolaminas (Daniellou 1996,Wisner
1995, Dejours 1992,1995b,Revue...1980,Vezina et al 1992).
Veamos
otro ejemplo en ZZ: una de las medidas decididas por el staff fue aumentar la
velocidad de la cadena de ensamble. ¿Cuál es la consecuencia? ¿La fatiga o el
estrés?(4) Sólo la aceleración (que es productora de condiciones
estresantes) no tiene capacidad para producir las consecuencias patológicas del
estrés (por ejemplo, síntomas psicosomáticos) (Levi 1983,1972,Theorell T. et
al 1984,Matrajt 1993c). Es necesario que se asocie con: 1) la prohibición, implícita
en los nuevos discursos oficiales, de rebelión o, incluso, de demostración de
la fatiga y/o enfermedad; 2) el imaginario, ya difundido, de cierre de la
planta, imaginario que modifica la dinámica grupal y transforma a cada
trabajador en el capataz de los otros ( Matrajt 1991,1994a);
3) la existencia de un mercado de empleo signado por la desocupación y
saturado de postulantes potenciales; 4) la reactividad biológica y psicológica
individual (Matrajt 1993b,1995). Por consiguiente, el conjunto de los
trabajadores resiente de manera muy diferente esa aceleración (por ejemplo,
aquellos que no pueden ser remplazados porque no hay postulantes potenciales
pueden tanto protestar como enfermar de fatiga). La investigación epidemiológica
(Matrajt 1987) es el instrumento adecuado para demostrar la totalidad de este
teorema de las hipótesis en tanto demuestra que la distribución diferencial de
las reacciones estresantes en la población de ZZ es función de las condiciones
de trabajo, y se registra en base a
la historia biológica y psicológica de cada grupo y cada individuo.
El lector interesado podrá encontrar un
resumen de nuestra metodología en las Actas del Coloquio "Psicopatología
y Psicodinámica del Trabajo" (1997); hemos hecho
una descripción pormenorizada en un libro que aún no está terminado.
Las figuras que se encuentran al final de este texto podrán ser de alguna
utilidad.
REFLEXIONES
INSTITUCIONALES. Podemos apreciar un imaginario institucional, parcialmente
inconsciente, que tiene un sentido vertical descendente y que es isomórfico en
todos los niveles de conducción: el nivel de dirección subalterno debe
encontrar las soluciones, incluso si éstas son antiéticas, a condición de no
confesarlo y asumir la responsabilidad sin comprometer al nivel inmediato
superior. Este imaginario tiene su expresión semántica:" Me tienes que
dar los números". Esta fórmula quiere decir: tienes que lograr los
objetivos cuantitativos ( número de unidades fabricadas, volumen de ventas,
promedio de utilidades, etc.). Pero ésta es una estructura de lenguaje (Boutet
1995) institucional (Matrajt 1996c) que permite esconder la verdadera prescripción:
hay que obtener los "números" sin importar a que acción ilegal o
antiética se recurra, a condición que la "tarea sucia" sea
formalmente disfrazada ante los ojos del nivel superior.
La contradicción entre los discursos y las
prácticas, a todos los niveles, no es un desliz de la inteligencia, sino una
necesidad para mantener algunos imaginarios institucionales que brindan una
coartada ética a los trabajadores de todas las jerarquías, a través de un
conjunto de racionalizaciones que les permiten poner a salvo su
narcisismo frente a los escrúpulos (Matrtajt 1991,1994a) y conseguir una
inserción institucional. La contradicción entre las tareas prescritas
y las actividades reales no es, tampoco, un desliz de la inteligencia o
la racionalidad empresariales, sino está determinada por las modalidades de
organización de cada empresa, por los conflictos entre sus cuadros superiores,
y, fundamentalmente, por las necesidades secretas de la empresa y las
necesidades secretas de sus cuadros ( al respecto, ver "la reunión de
staff"). Son, casi siempre, necesidades ilegales y corruptas, o, por lo
menos, contrarias a la ética manifiesta. Por este motivo, no se las puede
confesar ni verbalizar; por el contrario, hay que disfrazarlas de
contradicciones de la racionalidad empresarial.
La comprensión de la comunicación es
fundamental para descubrir la dinámica de la empresa y las relaciones entre
trabajo y subjetividad. Exige un primer esfuerzo de identificación de las
jergas específicas de cada oficio y de aquéllas que son propias de cada
empresa. Las etapas posteriores son más elaboradas, ya que la comunicación circula por
diferentes niveles y canales (Matrajt 1996c). Hemos visto, en el ejemplo
precedente, la existencia de un nivel implícito en la fórmula de los números.
Las diferentes "tareas sucias" no suelen expresarse en palabras (
nivel lingüístico/auditivo), sino se transmiten, las más de las veces, por
los niveles para-lingüístico/auditivo, para-lingüístico/para-auditivo y
contextual. Debemos distinguir lo que es implícito de lo que es inconciente;
ambos pueden circular por los cuatro niveles, y son tan frecuentes entre los
ejecutivos como entre los trabajadores de base (Matrajt 1993a). Podríamos reagrupar todo lo antedicho en una sola categoría:
la lengua. Esta, a su vez, debemos diferenciarla de por lo menos otros dos
lenguajes en el trabajo igualmente importantes.
Nos referimos al lenguaje del cuerpo y al lenguaje de acción. Por lenguaje del
cuerpo no sólo entendemos el nivel para-lingüístico/para-auditivo ya
mencionado (la mímica, los gestos) sino también las manifestaciones biológicas
conocidas como psicosomáticas. Los primeros, la mímica y los gestos, son, por
lo menos, parcialmente concientes, y poseen un sentido que suele poder ser
decodificado por el interlocutor. Las segundas son totalmente inconcientes y su
sentido no puede ser comprendido por el interlocutor. Más aún, los
interlocutores de mensajes psicosomáticos son fantasmáticos. Para comprender
su significación, como lo veremos a propósito de los síntomas, el
investigador debe hacer un trabajo de interpretación. Tenemos también un
lenguaje de acción; en la empresa se vehiculiza bajo la forma de accidentes, de
ausentismo, de indisciplina, de transgresión a las normas, de conductas
astutas, así como en formas de actividad muy originales y creativas que
permiten evadirse de las tareas prescritas para acceder a soluciones de los
problemas reales.
La comunicación circula por canales formales e informales. Las empresas,
como cualquier otra institución, tienen algunas prácticas e ideologías que
son contrarias a sus principios declarados (Matrajt 1993a,1994a). Esta
contradicción es la que produce la bifurcación de los canales: el discurso
oficial circula por los canales oficiales ( folletos, boletines, propósitos
proclamados en las reuniones, etc), pero la información real circula por los
rumores, los pasillos... o las camas. La información concerniente al supuesto
nuevo puesto al que ascenderían al presidente de ZZ Mexicana fue deslizada al
"play-boy" del staff por la secretaria de ZZ Internacional, con graves
consecuencias para el trabajo de equipo y para la productividad. Si tomamos en
cuenta esa información, las contradicciones entre tareas prescritas y actividad
real adquieren una lógica y una visibilidad de la que antes carecían.
Me permito plantear tres lenguajes(5)
fundamentales en el trabajo: la lengua, el lenguaje del cuerpo y el lenguaje de
acción. Los tres exigen a los investigadores desarrollar una tarea altamente
elaborada, que trasciende la investigación lingüística convencional.
ZZ es una antigua empresa fordista que ha sido empujada por el mercado
globalizado a evolucionar hacia el post-fordismo, pero las dificultades, los
vicios y los prejuicios enraizados en la historia de la organización convierten
este objetivo en tarea imposible. ZZ Internacional no puede ser sino una copia
grotesca de Toyota o Nissan. Para sobrevivir a la competencia debe utilizar
algunos recursos de presión geopolítica o de política nacional, y le demanda
a sus ejecutivos un esfuerzo individual y colectivo sin importar qué precio se
pague. La "solución" ensayada por
cada nivel de conducción fue aislar y aplicar, recortada del contexto,
alguna de las reformas post-fordistas, o, simplemente, disfrazar de japonesas a
las "tareas sucias". ¡Una forma particular de llevar a cabo el
"kaizen"!. La constitución de los imaginarios anteriormente señalados,
las contradicciones entre discursos y prácticas, las formaciones de lenguaje y
comunicacionales, deben ser comprendidas como la solución posible para ZZ en
esta etapa de transformaciones mundiales del capitalismo y del trabajo. De igual
forma se deben entender los roles en el trabajo.
Los roles de cada quién son, en gran medida,
independientes de su historia y su voluntad. La pertenencia de José a
ZZ implica que está obligado a hacer
todo lo que se espera de un alto ejecutivo. Si bien desarrolla algunas actitudes
contestatarias como forma de expresar una rebeldía ingenua e inofensiva, estas
actitudes no son sino un estilo personal que conserva trazas de subversión que
le permite mantener la ilusión de ser lo que no es. Las empresas son sistemas
muy rígidos y cerrados, que, aunque transvestidos en institución liberal,
cercenan en extremo la libertad individual. Las novedades y originalidades que
las empresas permiten son aquellas de las que se pueden reapropiar en beneficio
de la producción. Las astucias de Omar se estrellan contra una dura muralla en
el momento en que la situación general impone un límite a ese tipo de
actividades. La subversión subjetiva se expresa más como síntomas ( la úlcera
de José, las adicciones y los accidentes de Omar) y como modalidades
particulares de desenvolver las tareas que como oposición vera. La institución
habla a través de la boca de Omar y José, cuyos grados de libertad son más
que reducidos.
Como es evidente, la situación descrita
ocurre en el momento histórico nacional de mayor debilidad sindical así como
de otras formas de respuesta colectiva frente al autoritarismo. Desde nuestra
posición teórica, estas condiciones del contexto nacional (debilidad del
sindicalismo y subordinación de los gobiernos al capital globalizado)
constituyen un subsistema, cuyo abordaje cognoscitivo es imprescindible. Por
ejemplo, hace 25 años hubiese sido imposible el incremento en la velocidad de
la cadena de ensamble que, en 1996, no encuentra ninguna oposición.
LOS
SINTOMAS SUBJETIVOS. A diferencia de otros aspectos de la investigación, la
elucidación de los síntomas subjetivos es una tarea casi completamente heurística
(como dice Dejours, citando a Ricoeur, "comprender
para explicar") (Billiard 1994). Habida cuenta que el investigador
siempre selecciona e interpreta los datos según su aproximación filosófica,
epistemológica y teórica específica, aún cuando utilice los métodos más
"objetivos", al abordar los síntomas debe interponer entre los hechos
y las conclusiones una larga cadena de inferencias e interpretaciones, mucho más
largas y significativamente más heurísticas que en otras etapas (Matrajt 1994a
1987).
La úlcera de José, así como los accidentes
y las dependencias de Omar, están relacionados con el trabajo. Sin embargo, ¿sostenemos
nosotros, como lo hace el psicoanálsis tradicional, que el trabajo sólo
desencadena una disposición biológica ( esto es, genética) y psicológica
generada en la infancia? Hemos seleccionado, propositivamente, dos ejemplos
en los cuales el peso de la historia biológica y psicológica es
significativo. ¿Se debe colegir, entonces, que sostenemos el modelo freudiano
de series complementarias, para el cual el trabajo sólo ocuparía el lugar de
la tercera? Por el contrario,
nuestra posición psicoanalítica está muy alejada de la de Freud, Klein, Lacan
o la psicología del yo, y más cercana a la de Deleuze y Guattari (Deleuze y
Guattari 1975,1980,Guattari 1976,1989,Baremblitt1998). Para nuestra postura, el
inconsciente se estructura constantemente, en función de los múltiples flujos
sociales que lo atraviesan (Matrajt 1994b). El trabajo, como todo otro
acontecimiento, produce, operando sobre la historia individual, una serie de
nuevos acontecimientos en espiral dialéctica. Dicho de otra manera, aunque
admitimos continuidades e identidades, no aceptamos ni puntos de partida ni de
llegada.
OMAR.
LOS ACCIDENTES. Sin duda, hay dos accidentes claves en la historia de Omar: aquél
en el que pierde la vida su madre (cuando él tenía 14 años) y el que lleva a
la lesión invalidante de Claudia y la consiguiente ruptura de la relación de
pareja más importante de su vida. Ninguno de los dos se deben a su culpa. Sus
accidentes de trabajo están producidos por la intersección de por lo menos las
siguientes cadenas de significación (un sistema complejo en sí mismo): el efecto de neurointoxicación del alcohol y la marihuana
(Johnson 1990).
Los
cambios ergonómicos decididos por la empresa
ZZ
había obtenido grandes éxitos con sus programas de reducción de accidentes de
trabajo. Como empresa, exhibe en todos lados estos éxitos con orgullo. Los
accidentes de Omar, por consiguiente, son un gesto de subversión y una
declaración de rebeldía inconscientes, expresados
en un lenguaje de acción (Matrajt 1993b).
Omar
tiene una noción ambigua (proto-conciencia) de su participación en los
accidentes actuales, contrariamente a lo que había pasado en los dos accidentes
históricos. La repetición de los accidentes actuales (inconscientemente
provocados) está, también, al servicio de su narcisismo. Son accidentes que
puede controlar, por oposición a los históricos que lo habían controlado y le
habían controlado su vida, y que le habían impuesto los dos cambios más
grandes en su existencia. Actualmente es él quién controla los accidentes,
utilizando mecanismos omnipotentes que le producen vivencias megalómanas. La
producción de pequeños accidentes le permite negar inconscientemente los dos
grandes accidentes determinantes de su vida. Estos pequeños accidentes
constituyen escenas simétricas invertidas en relación con aquellos. Tienen,
por consiguiente, una doble significación: la renegación de esa realidad
insoportable, y el intento
de descarga catártica de las emociones depresivas no elaboradas (Matrajt
1994a,1997a).
Omar
proviene de un medio popular, donde la cultura machista es un condimento
importante. Los accidentes, como el alcohol, son emblemas de virilidad (Matrajt
1994a,1993b,1995).
Omar
logra, con los accidentes, realizar tendencias autoagresivas
(¿pulsión de muerte?) y autopunitivas.
OMAR.
LAS ADICCIONES. A la muerte de su madre, Omar debió sufrir la mitomanía de su
padre, que nuestro héroe no podía soportar. Reaccionó buscando una familia
alternativa entre los grupos de pares (en ocasiones grupos marginales) y
desarrollando una repugnancia frente a la mentira, rechazo que deviene en rasgo
de carácter. Pero la condición para obtener un empleo en ZZ es, justamente, la
adaptaciÛn a las mentiras, a los dobles discursos y a las contradicciones de
las que no se podía hablar. En términos más profundos, la condición para
obtener ese empleo es transformarse en su padre. Aunque en realidad era sólo
adoptar la parte de la psicopatología de su padre que él más odiaba,
inconscientemente era la transformación total en su padre. Pero para adaptarse a
esas condiciones de ZZ Omar carecía de los recursos internos necesarios; por
consiguiente, recurre a la ayuda de la química externa (Matrajt
1994b,1989,1998), esto es, al alcohol y a la marihuana. Para nosotros, las
adicciones son defensas sustitutivas restitutivas. Durante estos últimos 18 años,
hemos planteado algunas aproximaciones metapsicológicas diferentes en relación
con las así llamadas "sociopatías" (por ejemplo, las adicciones), y
hemos propuesto un nuevo mecanismo de defensa: la Fabulación-convicción
(Matrajt 1998,1997b). En este caso, la pseudo-alucinación de origen químico le
ayuda a Omar a:
-
Negar las pérdidas y las carencias afectivas (su madre y Claudia).
-
Instalar vivencias maníacas.
-
Reinstalarse en ( restituirse a) la realidad ( Como diría Guattari,en los
circuitos centrales de producción-consumo) que le exige conductas de impostura
y de simulación que su Superyo rechaza.
-
Retornar a ( continuar en) su cultura machista, para la cual las adicciones son
signos de prestigio viril.
-
Realizar sus tendencias auto-agresivas (¿pulsión de muerte?) y autopunitivas,
de la misma manera que con los accidentes.
JOSE.
LA PSICOSOMATICA. A partir de la muerte de su padre, identificarse con aquel
permite a José la obtención de dos objetivos muy caros para su dinámica
inconsciente:
-
la negación de esa muerte, en la medida que el hijo incorpora sus ideales
proletarios de justicia social y sindical. José permanece fijado a eso que
hemos denominado la cuarta etapa en la elaboración de un duelo: la identificación
con el carácter y los ideales del muerto, como una manera de negar su muerte
(Matrajt 1985). Es una identificación parcial inconsciente (identificación
introyectiva) del sujeto con el objeto perdido. Hay que recordar que en el
imaginario familiar, ZZ Mexicana era el enemigo y el culpable de la muerte de su
padre por la vía de la hemorragia que el despido le había ocasionado. Hay que
tomar también en consideración los deseos de revancha y la trayectoria política
de José durante su período estudiantil.
La
asunción del rol de padre en la familia sin gran conflicto edípico.
La
incorporación de José a ZZ Mexicana lo empuja a apoyar a los enemigos de su
padre, produciéndole un conflicto ideológico que pone, frente a frente, los
beneficios económicos actuales y futuros por un lado y toda la estructuración
de su subjetividad por el otro. Para resolverlo, nuestro héroe inventa dos
quimeras: llegará a ser un representante de los intereses de los trabajadores
en las altas esferas de ZZ, y adoptará una actitud diferente (anti-moda) de la
que demuestran los otros ejecutivos. Pero, lo más importante, disociará su
cuerpo, donde reside la identificación con su padre, del rol de ejecutivo de
ZZ.
Durante
las etapas en que trabaja en el extranjero, particularmente cuando está en período
de capacitación, el conflicto se atenúa: "olvida" su misión mesiánica,
y nadie toma en cuenta su rebelión puberal. Más aún, para el escaparate de
libertad que ZZ exhibe, esa rebelión constituye una
bandera, una respuesta viva frente a quienes osasen dudar de la imagen
que la empresa busca proyectar. Esta rebelión era una juego ingenuo y
completamente inofensivo, pero ZZ es muy clara: puede tolerar los juegos
(entendiendo como tales las conductas que no afecten la producción) pero se
cierra enérgicamente cuando de intereses se trata. José se puede vestir como
se le de la gana, puede instalar su oficina donde prefiera, y puede vivir en la
zona que le plazca, pero debe cumplir las tareas decididas en la reunión de
staff sin hesitación alguna.
La situación actual de ZZ obliga a José a comportarse como los verdugos
de su padre, a diferencia de Omar, que es empujado a conducirse como el suyo.
Las dos situaciones, aunque intrínsecamente opuestas, tienen el mismo efecto:
la violación de algo sagrado en la subjetividad de sus protagonistas. En José,
el mito de representar a los trabajadores y ser diferente a los otros ejecutivos
se desintegra. La única defensa que le queda es la escisión entre un cuerpo
que retiene la identificación con su padre y un comportamiento de ejecutivo
como cualquier otro. Durante una entrevista le sugiero (es un antiguo recurso técnico
que suelo utilizar con los enfermos psicosomáticos) que haga un ejercicio
psicodramático: hablar con su órgano enfermo (el estómago). Al cabo de pocos
minutos se establece un diálogo muy cargado de emoción con una persona: su
padre.
Hay diferentes aproximaciones a la psicosomática. Si bien no podemos
analizarlas minuciosamente, recordaremos algunas(6)
F.Alexander (1968) ha sido, de acuerdo a mis
modestos conocimientos, el primer psicoanalista en abordar los fenómenos
psicosomáticos con un modelo "psicogenético" de "emociones
inhibidas". Ponía el acento sobre la agresión reprimida, como los psicólogos
del yo lo harían más tarde. Alexander funda una corriente de pensamiento que
predomina todavía en nuestros días, la cual sostiene la existencia de
correlaciones entre ciertos tipos de personalidad y ciertas manifestaciones
vegetativas (como las enfermedades psicosomáticas), estas
últimas producidas por la inhibición conductual de los aspectos
emocionales.
M.Klein (Marty 1976) avanza un paso más: para ella, la culpa que impide
la descarga de la pulsión de muerte sobre el objeto de amor es la razón por la
cual esa pulsión elige al propio cuerpo ( un órgano) como objeto.
Muchos psicoanalistas argentinos han llevado a cabo, particularmente
durante los años 50 y 60, una infinidad de investigaciones de campo, tanto en
hospitales públicos como en sus consultorios. Aun cuando no elaboraron ninguna
teoría nueva, la experiencia acumulada es de una enorme riqueza.
Llamativamente, casi todos coincidieron en señalar la represión de la
agresividad.
P. Marty (1972,1976) ha sido uno de los grandes teóricos de la psicosomática.
La mentalización es uno de sus conceptos claves. Siguiendo la tradición
psicoanalítica, distingue las representaciones de cosas de las representaciones
de palabras. Para él, la condición de emergencia de enfermedades psicosomáticas
es una mentalización inadecuada para hacer frente a un grado importante de
excitaciones pulsionales. Otro concepto central es la distinción entre regresión
y desorganización progresiva. Para Marty, hay algunas regresiones que tienen
una función protectora, aún cuando aparezcan como "crisis" . Tal sería
el caso de la úlcera de José. P.Marty sostiene que otras enfermedades, como
las cardiovasculares, las autoinmunes o el cáncer, obedecen a un proceso de
desorganización progresiva. Este autor subraya que las enfermedades somáticas
son el resultado de conflictos entre el sujeto y su entorno, sólo que reduce el
entorno a la familia durante la primer infancia. Hay cantidad de autores que,
siguiendo las teorías de Marty, han enriquecido sus aportes con nuevas
experiencias.
Goldberg (1981) sostiene, en relación con el cáncer, una posición aún
más extrema: afirma, apoyándose en sus estudios experimentales, la existencia
de tres rasgos psicológicos determinantes para esa enfermedad.
S. Alí (1992) toma un camino diferente, apoyándose en dos conceptos: el
imaginario (tal como lo define) tomado como función, y su represión. El exceso
de represión de la función de lo imaginario a consecuencia de una depresión,
conduce a la patología somática. Esta
última aparecería siempre en una situación de "impasse", esto es
frente a un conflicto sin solución. Quisiéramos señalar un concepto que
compartimos plenamente..."la somatización es menos un tipo de personalidad
que la naturaleza de un conflicto".
C. Dejours (Billiard 1994, Dejours 1986) ha avanzado mucho en este
terreno. Resaltaremos dos de sus múltiples contribuciones. Su posición
epistemológica (siguiendo a Davidson) de "monismo anomal" y su
reformulación de la metapsicología al sostener la existencia de una tercer tópica,
o "tópica de la escisión". Aunque retoma las ideas de Alexander,
Klein, los psicólgos del yo etc.,
en relación con la pulsión de muerte, Dejours describe un origen filo y
ontogenético de la violencia, colocándola dentro de una tópica psíquica y
haciendo una articulación con la acción.
J. Mc Dougall (1991) propone lo que sería una cuarta (Freud había
establecido tres) transformación de las emociones: la sofocación sin
compensación, que deja al cuerpo solo, sin otro sostén, para hacer frente al
entorno. Avanza entonces la idea de que el conflicto edípico de estos sujetos
debe permanecer encerrado en una organización más primitiva, en la cual la
imago del padre es casi nula.
Winnicott (56,57) piensa que la psicosomática debe ser comprendida como
la consecuencia de una interdicción precoz (motivada por el rechazo de la madre
a abandonar la unidad fusional con su hijo) impuesta al bebé para sentir su
cuerpo ("un cuerpo para dos"), sus ideas y sus emociones como
diferentes de aquéllos de su madre.
Para Lacan (Mc Dougall 1991) la psicosomática no es una estructura, en
el sentido freudiano, y sus síntomas no deben ser comprendidos como mensajes
dirigidos al otro. J.D.Nasio (1996) piensa que la lesión (psicosomática), la
acción y la alucinación no responden a la cuestión del "por qué",
sino que se expresan por una
"narrativa vacía que no se pregunta por sí misma".
Nosotros no pensamos que haya un mecanismo único que pueda explicar toda
la psicosomática. Nosotros pensamos en conflictos y situaciones diferentes en
cada paciente (Matrajt 1969). Es evidente (como lo podemos constatar epidemiológicamente)
(Matrajt 1994a,1987,1992b) que el trabajo es un factor de primer orden en por lo
menos algunas enfermedades psicosomáticas, como las cardiovasculares y las
digestivas (Matrajt 1993b). Pero no pensamos en absoluto que todo el lenguaje
del cuerpo sea un lenguaje que se haya "escapado" de la simbolización
y que deba ser transformado en lenguaje hablado, aunque esto sea cierto en la
histeria. Pensamos que hay fenómenos y conflictos directamente generados a
nivel corporal (el cuerpo, como el juego de los niños, la acción, etc., son
formas de pensar y sentir no reducibles a palabras), que no fueron pensados jamás
como palabras, que no pueden traducirse a palabras y que nunca podrán ser
expresados como palabras. Por supuesto, para que los investigadores puedan
comprenderlas, y, a su vez, puedan ser comprendidos por los
sujetos, se debe utilizar la lengua, pero sin caer en el vicio epistemológico
de confundir la forma de expresión con la naturaleza de un fenómeno. Estos
conflictos deben ser resueltos en sí mismos, en la interacción entre el sujeto
y su entorno.
EPISTEMOLOGICAS
II. El lector habrá podido apreciar que le hemos seleccionado los datos más
significativos de cada nivel. Antes de hacer esa selección debimos construir un
boceto provisorio de sistema complejo, en el cuál, según nuestra experiencia,
encontraríamos las determinaciones más significativas para comprender las
relaciones entre trabajo en una empresa grande y subjetividad. Esas
determinaciones se estructuran constituyendo subsistemas. Para dar cuenta de
cada uno de ellos hay disciplinas específicas. Nosotros les planteamos a cada
una de ellas las preguntas más significativas y las responden en función de
sus bases teóricas y sus métodos específicos. El relato de la situación de
ZZ, así como de José y Omar, ha seleccionado las respuestas claves que han
surgido en la investigación.
Por supuesto, cada subsistema puede ser abordado como un sistema complejo
en sí mismo: los sÌntomas, los lenguajes, las contradicciones, etc. ¿Por qué,
entonces, seleccionamos uno entre las variantes posibles? La selección depende
de la operación teórica o la intervención que nos propongamos efectuar.
Pensamos que la elección de las
vivencias subjetivas o de las relaciones entre condiciones de trabajo (como las
estudia la ergonomía) y vivencias subjetivas no es reduccionista, sino la
consecuencia de haber seleccionado espacios muy cerrados y grupos muy pequeños
( ver la bibliografía al respecto). Esa elección no es un error. Muy por el
contrario, esas investigaciones nos han abierto un universo de conocimientos y
significaciones.
Más
todavía, ese camino sigue siendo muy fértil en
posibilidades, a condición de que el objetivo sean las pequeñas
empresas o un recorte bien delimitado de una empresa grande (un grupo de
trabajadores), y que al establecer las fronteras no se paguen grandes costos
epistemológicos. Pero para la
mayoría de las grandes empresas, así como para responder a otros objetivos (
por ejemplo el establecimiento de programas de prevención y/o de corrección de
determinaciones de enfermedad, programas de promoción de la salud mental en el
trabajo, de conciencia de alienación, etc) (Matrajt 1993c,1994a,1992b) es
menester tomar otra unidad de análisis. Sostenemos que la unidad de análisis más
adecuada para estos objetivos, aquélla que puede esclarecer mejor las
relaciones entre subjetividad y trabajo en una empresa grande, es la misma
empresa. Estudiamos la empresa siguiendo la metodología del institucionalismo (
Ferreira 1998), la consideramos siempre atravesada e interdeterminada por las condiciones de
su entorno (Deleuze y Guattari 1975,1980,Guattari 1976,Baremblitt 1992,Ardoino
1979,Lourau 1975), condiciones que organizamos cognoscitivamente en subsistemas
interdeterminados por sus resultantes. En la empresa estudiamos la subjetividad,
siempre atravesada e interdeterminada por los otros subsistemas: el de la
organización del trabajo (estudiado por la ergonomía) el de los parámetros
extralaborales, el de la biología, etc. Todo el conjunto, o sea la empresa con sus subsistemas
interiores y sus condiciones de entorno, está en constante transformación a lo
largo del tiempo. Todo el conjunto es susceptible de ser estudiado de diferentes
formas de acuerdo a la operación epistemológica y práctica que nos
propongamos hacer.
Hemos intentado poner en marcha una aproximación epistemológica, teórica
y metodológica que oscila operativamente entre Piaget y Deleuze, entre García
y Guattari, entre los modelos matemáticos de las ciencias duras de laboratorio
y la frescura de la búsqueda de originalidad y novedad que caracteriza la
subversión individual.
México, DF, septiembre de 1998
Citas
(1)
Los datos fueron condensados y modificados temporalmente.
(2)Omar
¡se había visto obligado a endeudarse con un tío para hacer dos cosas que él
detestaba desde el fondo del alma: mentir y corromper, y todo para obtener un
trabajo que odiaba!
(3)En
relación con este punto sugerimos la lectura del No. 33 de Chimères (1998), y
los libros de Gorz (1997) y Dejours(1998)
(4)Convendría
reflexionar sobre el concepto de fatiga, que es muy diferente entre los ergónomos
de otros países y aquellos denominados "francófonos".
(5)Definimos
"lenguaje" como una información que, al circular entre las partes de
una estructura, produce una adaptación mutua de las mismas.
(6)Algunos
de estos conceptos han sido tomados del proyecto de tesis de Cecilia Ríos
Ibarra.
BIBLIOGRAFIA
Actes du Colloque
international de Psychodinamique et Psychopathologie du Travail(1997),
CNAM,Paris
Alexander,F.(1968),
Especificidad psicosomática, Paidos, Buenos Aires
Ali,
S.(1992), Cuerpo real, cuerpo
imaginario, Paidos, México
Ardoino,
J. (Org)(1979), La intervención institucional, Ed. Folios, México
Baremblitt,
G.(1992), Compêndio de análise institucional, Editora Rosa dos Tempos, Rio de
Janeiro
Baremblitt,G.(1998),Introduçao
ao esquizoanálise,Biblioteca do Instituto Felix Guattari, Belo Horizonte
Billiard,I (coord)(1994),
Somatisation, psychanalyse et sciences du vivant, Eshel, Paris
Boutet,J.(1995),
Paroles au travail ,
l’Harmattan, Paris
1:Chimères
(1998) No.33, Paris
Daniellou,F.(1996)
L’ergonomie en quíte de ses principes, Octares,
Toulouse
Debaud,J.,Dejours,C., Dubar,C
(1995) La France, malade du travail, Bayard Ed. , Paris
Dejours (1985),
Psychopathologie du travail, Entreprise Moderne d’Edition, Paris
Dejours,C.(1986),
Le corps, entre biologie et psychanalyse, Editions Payot, Paris
Dejours, C.(1988), Plaisir et
souffrance dans le travail, AOCIP, Paris
Dejours, C.(1992), Pathologie
de la communication, en Raison
Pratique, 3
Dejours, C(1995a), La France,
malade du travail, Bayard, Editions, Paris
Dejours. C.(1995b), Analyse
psychodinamique des situations du travail,
dans paroles au travail de
J. Boutet, l’Harmattan
Dejours (1995) Le facteur
Humain, PUF, Paris
Dejours,C.(1998),
Souffrance en France, Seuil, Paris
Deleuze,G.,
y Guattari,F.(1975), El Antiedipo, Paidos, Barcelona
Deleuze,G.,
y Guattari, F.(1980), Política y psicoanálisis, Terra Nova, México
Féderation Européene de
Psychanalyse(1986), La Pulsion de mort, PUF, Paris
Ferreira
de Silva Filho,Joao (Org.) (1998), La donaçao du trabalho, Te Corá Editora,
Belo Horizonte
García,
R.(1986), Conceptos básicos para el estudio de los sistemas complejos, en Los
problemas del conocimiento, Siglo
XXI, México
García,
R.(1988) Deterioro ambiental y pobreza en la abundancia productiva, CINVESTAV, México
Goldberg,J.(1981),
Psychotherapeutic treatment of cancer patients, Colliers McMillan
Publishers, Boston
Gorz,A (1997), 2: Misèrs du
présent. Richesse du posssible, Galilée,Paris
Guattari,
F.(1976), Psicoanálisis y
transversalidad, Siglo Veintinuno, México
Guattari, F.(1989), Les trois
écologies, Editions Galilée, Paris
Johnson,B.(Ed)(1990),
Advances in neuro behavioral toxicology, Lewis, Michigan
Laville,A.et al.(1975), Age et
contraintes du travail, Naturalia et biologia, Paris
Levi,
L.(1972), Stress and distress in response to psychosocial stimuli,
Acta Medica Scandinavica
Levi
L. (1983), Preventing work stress,
USA Addison-Wesley Publishing, New York
Lourau,R.(1975),
A análise institucional, Ed Vozes, Petrópolis
Marty,P.(1972),
La psicosomática del adulto, Amorrortu, México
Marty,P.(1976),
Les mouvements individuels de vie et de mort:essai de économie
psychosomatique, Petite bibliothèque Payot, Paris
Matrajt,M.(1969), La sexualité
femenine, Ètude interdisciplinaire, en Information Psychiatrique, vol. 46,
Paris
Matrajt,M.(1985),
Replanteo, Edit. Nuevomar, México
Matrajt,
M.(1987), Las enfermedades mentales en la República Mexicana , Ed Taller
Abierto, México
Matrajt,M.(1989),
Las adicciones a drogas en los trabajadores mexicanos, en Memorias del V
Encuentro de Médicos del Trabajo, Ed. Secretaría del Trabajo, México
Matrajt,
M.(1991), Industrialización,
en Subjetividad y Cultura No
1, México
Matrajt,M.
(1992a), Freud, la dolores y el
marqués, en Cuadernos del área clínica, No. 17, Monterrey
Matrajt,
M. (1992b), La salud mental pública, UAEM, Cuernavaca
Matrajt,M.(1993a),
Programas de prevención primaria en
stress a nivel profesional, Fundaçao Getulio Vargas, Sao Paulo
Matrajt,M.(1993b),
Chaîne de vies, en Chimères,No 19, Paris
Matrajt,
M.(1993c), Using ergonomic analysis and group discussion to identify and prevent
stress in managers and asambly line workers: A mexican case study in
Preventing stress at work, BIT, Geneve
Matrajt,M.(1994a),
Estudios en salud mental ocupacional, Ed. Taller Abierto, México
Matrajt,M.(1994b),Entre la
charrue et l'alcool, en Chimères, Paris
Matrajt,M. (1995), Monotonie et dévitalisation dans le travail, en Chimères
No. 26, Paris
Matrajt,M.(1996a),
Trabajo y empleo, un abordaje interdisciplinario, EUDEBA, Buenos Aires
Matrajt,M.(1996b),
El sujeto de la salud mental a fin de siglo, UAM, México
Matrajt,
M.(1996c), Lingüística, trabajo y subjetividad, Subjetividad y Cultura No 7, México
Matrajt,M.(1997a),
El autocuidado de la salud mental, en Fuego, Ed. Prometeo, México
Matrajt,
M.(1997b), Saúde loucura, a clínica como ela é, Editora Hucitec, Sao Paulo
Matrajt,M.(1998),
Un nuevo mecanismo de defensa:la fabulación-convicción, en Subjetividad
y Cultura No.11, México
Mc
Dougall,J.(1991), Teatros del
cuerpo, Julian Yebenes SA, Madrid
Nasio,D.(1996),
Los gritos del cuerpo, Paidos, México
Parmiggiani,L.(1980),Enciclopedia
del trabajo, OIT, Ginebra
19: Revue internationale de
Psychosociologie (1996), No.5
Teiger,C.(1980),Fatigue ou équilibre
par le travail, Entreprise Moderne d’édition, Paris
Theorell
T. et al(1984), On the interplay between socioeconomic
factors personality and work environment, Scandinavic Journal of work
and environment, Stockholm
Vezina et al.(1992), Pour
donner un sens au travail, Gaëtan Morin, Québec
Wisner, A.(1995), Réflexions
sur l’ergonomie, Octares, Toulouse