MOMENTOS
DEL GRUPO (*)
Armando Bauleo
Habiendo ya hablado en términos
generales de una serie de cuestiones que son conceptos básicos dentro de la
Escuela, hoy trataría de seguir: Primero, clarificándoles una serie de
cuestiones planteadas, la vez
pasada, sobre los diferentes períodos que atraviesa un grupo en funcionamiento,
y después, tratando de estipular cierto tipo de proceso que se da dentro del
aprendizaje grupal.
Habíamos dicho la vez
pasada que lo que veíamos dentro de un grupo que comenzaba a funcionar era que
sucesivamente iba pasando por diferentes períodos, es decir, que hasta que
llegaba a un momento que podemos
denominar de SINTESIS, el grupo pasaba por dos momentos anteriores que podemos
denominar de indiscriminación y de discriminación.
De entrada, estos momentos
van a tener una sucesión cronológica,
va a darse uno tras otro: Primero, el de indiscriminación, después el de
discriminación, después el de síntesis. Pero una vez llegado el momento de síntesis,
cada uno de esos momentos anteriores puede aparecer bajo cualquier circunstancia
y en distintas situaciones: o sea, que ya no van a seguir una sucesión cronológica.
La aparición puede ser alternante y va a depender
de condiciones internas y de condiciones externas, llamando condiciones externas
al lugar, a las condicionas económicas; llamando condiciones internas a los
integrantes del grupo, a la explicitación de la tarea.
El primer período - o sea,
el de indiscriminación - es un período en el cual aparecen oscuros los
objetivos del grupo. Si uno les pregunta, qué vienen a hacer o qué están
haciendo, el grupo va a responder o a decir: “Estamos haciendo la tarea”.
Pero ese decir es sólo una manera de racionalizar o de intelectualizar sobre la
tarea, ya que no hay razones sobre la misma; es decir, que la conceptualización
que se hace sobre los distintos elementos que pertenecen a la tarea, todavía no
tienen asidero en la experiencia real del grupo.
Cuando cada participante
interviene, lo hace del modo en que Asch denomina “Técnica del banquillo”,
es decir, habla individualmente de grupos anteriores, de experiencias anteriores
y uno tiene la sensación de que está hablando en el aire. Más,
los otros integrantes del grupo lo observan o escuchan, no teniendo
participación en el diálogo (que en realidad es un monólogo), y cuando
alguien participa lo hace en forma
bi-personal, es decir, que ahí no está sentada la presencia del grupo en
totalidad. Los roles aparecen con una significación prestada: ¿Qué quiere
decir esto?
Quiere decir, que el que está
de coordinador, el que está de observador, como los que están de integrantes,
están así porque así se dispuso de afuera, porque así se dispuso el grupo,
pero todavía no hay apreciación del trabajo de cada uno, de que a cada rol le
corresponde un trabajo y como ese trabajo que a cada rol le corresponde tiene su
relación con la tarea. De todo esto, como ven lo que aparece claro es la relación o vínculo entre grupo y
tarea. De todo esto, como ven lo que no aparece claro es la relación con el
vínculo entre grupo y tarea; además la finalidad, los objetivos,
aparecen todavía como algo no comprendido, solamente enunciado; y las
indicaciones, señalamientos o interpretaciones del coordinador tienen que estar
centradas en estos momentos en la relación entre encuadre y tarea. ¿A qué se
le llama encuadre?
Encuadre se llama a las
variantes fijas (tiempo, lugar, rol).
Cuando aparece el segundo
momento - el momento de la discriminación - podríamos decir que
aparecen los roles y la tarea. O sea, que
lo que vamos a observar en este período es: Por un lado, un
esclarecimiento de funciones, y por
otro lado, un esclarecimiento sobre el tema. La tarea aparece
explicitada, es decir, aparece por un lado para qué el grupo se reunió, pero
por el otro lado comienzan a hacerse claras una cierta clase de aspiraciones y
expectativas que los diferentes o el mismo grupo podría tener con respecto a
esa reunión.
Además, es el momento en el
cual más se van a dar las situaciones dilemáticas; situaciones dilemáticas
que encontré acá en un viejo trabajo de Anzieu sobre el método dialéctico en
los grupos restringidos y que muestra una serie de posiciones dilemáticas.
Las oposiciones entre los
abstractos y los concretos, la oposición entre los personales y los
impersonales, es decir, los que refieren las
cosas a sus experiencias y los que
quieren hablar de las tareas sin involucrar las cuestiones personales.
La oposición entre los lógicos
y los psicológicos; los lógicos serían los individuos que quieren ordenar el
tema de una manera determinada, mientras que los psicológicos tratarían de dar
realce a los contenidos vivenciales. La oposición entre los que podemos llamar
prolíferos y los silenciosos: los prolíferos serían los que necesitan de
hablar para poder pensar y que dentro de un grupo se oponen a los que necesitan
del silencio para poder pensar.
La oposición
entre los formalistas y los agitadores: los formalistas exigirían las
reglas fijas de funcionamiento en un grupo, mientras que los otros, los
agitadores, pedirían la discusión “a todo vapor”. La oposición entre los
que se ocupan de los objetivos y los que se ocupan del método.
La oposición entre los
dependientes y los independientes: Los dependientes serían los que necesitarían
de la aprobación del líder, mientras que los independientes serían los que
siempre se oponen a lo que dice el
líder (en este caso el coordinador). La oposición entre el favoritismo y la
camaradería, es decir, los que buscan ser favoritos del coordinador en un
momento determinado y los que buscan centrarse en los distintos camaradas dentro
del grupo.
Todas estas situaciones
dilemáticas, o por lo menos que presentan características de dilemáticas
tienen que ser revistas y revisadas de modo tal de poder mostrar como ambas
oposiciones en realidad
corresponden a términos de la
tarea y lejos de excluirse forman en
realidad la unidad de contrarios. En este mismo período es donde recién se
pueden hacer claros los problemas de pertenencia al grupo.
Recién acá se puede
empezar a estipular o a plantear el problema de pertenencia, de pertinencia, de
cooperación, pues si se estipulan en el periodo anterior va a ser solamente una
intelectualización pero no van a ser un comprensión por los integrantes de
este tipo de postulaciones. Recién acá aparece la ansiedad ante la pérdida y
la ansiedad ante el ataque. En el periodo de indiscriminación, lo que aparece
es una ansiedad confusional. También en este período empieza a
aparecer el problema de la emergencia.
Cuando ya entramos
al período siguiente, o
sea, el período de la síntesis, es cuando el grupo ya tiene acabado o más
formado el código que necesita para hablar sobre la
tarea; más los miembros del grupo ya se pueden ubicar y cada uno empieza
a tener con respecto a los demás, una imagen mas acabada. Y a partir de este
momento de síntesis, van a volver a suceder los momentos anteriores descritos,
es decir, nuevamente pueden aparece el momento de indiscriminación o de
discriminación, pero tienen una característica esencial de diferencia con la
primera vez que aparecieron. En estos momento ya el grupo al tener una vivencia
de período que ha pasado y que ha terminado, tienen la noción, la vivencia, la
experiencia interna (como le quieran llamar), de que son sólo períodos; cuando
aparecieron por primera vez se tomaban como “el todo”.Con esto les quiero
decir que cuando por vez primera aparece la indiscriminación o luego pasan a la
discriminación, el grupo - y nosotros lo hemos visto -tiene características
muchas veces desesperadas (vamos a llamarlas así, en términos dramáticos) de
apuro, que tiene la sensación que de ahí
no van a salir.
Una vez hecha la
experiencia, ya habiendo pasado los diferentes periodos, cuando vuelvan a
aparecer ya tienen otra significación y otro contenido, tanto para los
integrantes como para el coordinador y el observador.
Además hay otro tipo de
experiencia que es la experiencia de la verticalidad y de la
horizontalidad. Es decir, que cada uno de los integrantes - aunque sea
someramente - ha vivido como integrar su historicidad al presente de la tarea; y
por otra parte, se ha empezado a
armar la conciencia de la interacción,
o sea, se empieza a comprender
mejor la presencia y las ausencias de cada uno. Por ejemplo, pueden tener valor
en el tratamiento que están
haciendo del tema en una reunión particular.
Este momento de síntesis o
este momento final de estos tres períodos, ha sido el llamado momento de la
productividad, el momento del insight; ahora vuelvo a marcar que es un momento
nada más, y que
luego nuevamente el grupo va a
volver a los momentos anteriores; es decir, que la aparición de cada uno de
estos períodos es necesario para el desarrollo y la evolución del grupo.
Por otro lado, como ustedes
comprenderán, la aparición de cada momento de estos períodos va a tener
significación completamente distinta para el grupo porque va a
depender de las
circunstancias de la situación, de la posición y cómo esté en ese momento el
tratamiento del tema.
Lo otro que aparece y que es
necesario ver es el problema del aprendizaje; o sea, qué vienen a aprender. Las
preguntas que uno se puede hacer son por lo menos, las que yo me hice cuando
quise pensar sobre el aprendizaje en el grupo. ¿qué es lo que el grupo quiere
aprender frente a una tarea, y cómo
se da el aprendizaje de la tarea en un grupo? Para hacer esto, tenemos primero
que poner la tarea un poco como constante, como fija; o sea, tanto sea un grupo
laboral, como un grupo de curación, vamos a dejar aparte la tarea, sabiendo
desde ya que este es un defecto, pero
es un defecto metodológico porque sabemos muy bien que la tarea forzosamente va
a modificar el aprendizaje. Pero si queremos estudiar las variables
del aprendizaje dentro de un grupo, tenemos que permitirnos ver ciertas
características generales que esa variable ofrece; por eso les digo, dejemos
aparte la tarea, y veamos cómo se da el aprendizaje en un grupo.///
Un grupo se acerca a
nosotros para tratar determinado tema, para trabajar determinado tema; así,
tomando las dos preguntas anteriores podemos decir que mi hipótesis es: que un
grupo vienen para aprender totalmente la ejercitación de la tarea y postula la
palabra “total” porque es la que nos va a permitir seguir una doble línea.
“Total” vamos a tomarla
por el lado de la fantasía, o sea, la fantasía omnipotente del grupo de
aprender todo con referencia a la tarea, más allá de la posibilidad de sus límites,
o mejor dicho, sin la apreciación de la posibilidad de sus límites.
En la fase de indiscriminación
la confusión entre fantasía y realidad se da claramente cuando un grupo que
viene a tratar la tarea, a las pocas reuniones trata como si ya la conociera,
como si ya estuviera más allá de ella. Apareció que el quererla hacer es igual al haberla
hecho; entonces uno se ve muchas veces en esos grupos que nos plantean en el
momento en el cual están; se podría decir que están más allá de cualquier
momento.
Claro que una vez que
el grupo se pone en funcionamiento aparecen los límites reales. Los límites
reales están dados por la instrumentación que ese grupo tiene y las técnicas
que tienen que estipular para esa instrumentación. Es decir, que cuando el
grupo toma conciencia de realidad, o mejor, cuando empieza a funcionar el
principio de realidad en el grupo, este puede aceptar que como esta integrado
sobre lo que está trabajando, tiene una instrumentación determinada y que
frente a esa instrumentación se hace necesario proponer las técnicas que son
útiles para ella.
Desde ya les digo que el
mismo funcionamiento del grupo va a modificar tanto los instrumentos que tenga
el grupo como las técnicas que ponga en funcionamiento.
La otra punta de
“total”, la tenemos que tomar a través del poder ejercer una acción
totalizante sobre la tarea.
Es decir, poder emplear al máximo
sus posibilidades instrumentales por un lado, y por el otro que esas
posibilidades instrumentales hagan posible el hacer variar el trabajar en el
sentido de poderle ver todas las facetas que esa instrumentación permite.
Nosotros forzosamente vamos a trabajar tratando de que el grupo pase la primera
connotación, si la puede cumplir; si entramos en esta segunda connotación,
podemos decir entonces, que un grupo viene a aprender frente a una tarea cómo
accionar, cómo verbalizar sobre ella y cómo emocionarse frente a
la misma.
En el período de
indiscriminación, sentimiento y verbo en la tarea aparecían no solamente con
una no relación entre ellos, sino cada cual cumpliendo casi un funcionamiento
aparte de los demás. Es decir, se hablaba más de lo debido, se accionaba fuera
de los límites que correspondían, la emocionalidad desbordaba la tarea; esto
nos muestra tres cosas:
Primero. Que cuando un grupo
quiere enfrentar una tarea, quiere trabajar, es por que no solamente no la saben
trabajar intelectualmente, no la saben tratar tampoco emocionalmente y frente a
la tarea también tienen una inhibición de la acción y cuando digo una
inhibición de la acción es en los dos términos, por un lado, de la paralización,
pero por el otro lado también las
conductas desenfrenadas. Esos polos hablan de inhibición de la acción, la acción
real siempre es pensada.
Ahora lo que fuimos
observando es que los grupos se ponían en funcionamiento, llegaban a la etapa
de síntesis y podían aparecer tres tipos de distorsiones a nivel de la emoción,
las distorsiones a nivel de la acción. Ustedes por experiencia vivida, verán
que el grupo o el momento en el cual ustedes están en grupo, es un momento de
suspensión de las cosas, es decir es un momento que se parece al movimiento de
la abstracción; o sea, que se suspende la acción concreta sobre las cosas,
pero lo que se ha visto es que muchas veces ese campo que era del “como sí”,
se transformaba en el verdadero campo de acción. Nuevamente dicho, sería esto:
Que los integrantes que estaban en los grupos aprendían a intelectualizar sobre
la tarea, a hablar sobe la acción y a confundir este hablar sobre la acción
con la acción misma; y fuera de la reunión grupal había una paralización de la acción. Entonces, lo que se veía claro
es que había una confusión entre lo que se dice y lo que se hace, y se confundía
al campo del “como sí” en el cual se desarrolla el grupo, con el campo real
de las circunstancias exteriores. Claro, estos tienen que ver mucho con la
ideología instrumental que está en juego. ¿En qué sentido?
En el sentido siguiente: Si
yo creo que cuando un grupo se va desarrollando es igual que un chico, si tomo
el grupo y para hacer así un ejemplo extremo, utilizo las categorías de
Piaget, o sea, que va pasando de sensorio-motriz a representaciones simples a
compuestas, a pensamientos concretos, de pensamientos concretos a pensamientos
abstractos, etc., voy ha pensar que la meta del grupo va a ser llegar a la
posibilidad de un pensamiento abstracto; es decir, que yo estipulo. Además,
el grupo lo va sentir a través de mis actitudes o interpretaciones - que
ese es el logro - por lo tanto, el grupo va
sentir como logro la intelectualización.
Aunque el logro pase por un
período de indiscriminación nunca el grupo, un chico, más, hay elementos
sensorio-motrices (las posturas, por ejemplo, del grupo), hay representaciones
simples, puede haber pensamientos concretos y pensamientos abstractos; pero lo
cierto es que, aunque esos elementos están incoherentemente armados, existen en
el chico y se van armando ( por lo menos, dentro de la teoría de Piaget).
Claro, esto nos lleva a la otra desviación, a la desviación de la acción, o
sea, grupos que creen que tienen que actuar, que la demora es la pérdida de
tiempo, que vienen a aprender solamente la actuación; y en el medio aparecen
los que podíamos llamar los grupos de las experiencias personales, o sea, los
integrantes que quieren trabajar en grupo, como si estuviéramos entre un grupo
de amigos en el cual cada uno cuenta las vivencias de lo vivido y no sobre lo
que tiene que aprender un grupo. ¿Con
esto qué les quiero decir?
Con esto les quiero decir lo
siguiente: que en un grupo uno tienen que aprender a conceptualizar sobre la
tarea, pero además tiene que empezar a esbozar y a pensar y a trabajar modelos
de acción sobre la tarea y además poder encuadrar la emocionalidad que
corresponde a esa tarea. Si uno de estos tres elementos está escindido o está
remarcado en el grupo, éste no va podido cumplir el principio por el cual se
reunió, es decir, alcanzar las características totalizadoras frente a
la tarea con la cual ellos querían trabajar.
Estas desviaciones dependen
por un lado, de qué es lo que el grupo quiere lograr, pero por el otro lado - y
forzosamente - intervienen en la ideología del coordinador que está trabajando
con ese grupo; es decir, en los momentos en los cuales un grupo
y vemos por qué fase o período está transcurriendo y cuales son los
objetivos o metas y logros que se ha propuesto, podemos hacer una caracterización
tanto del grupo por un lado, como del coordinador por el otro. Claro, los
problemas que van apareciendo y que más de una vez aparecen, no es solamente
por que alguien quiere hacerlo de esa manera; más, en lo que estoy tocando no
hay sanciones morales; no les estoy diciendo si está bien o está mal;
lo que tratamos de ver es una cosa: acuérdense de Goldmann, cuando
planteó todo el problema de la conciencia posible, es decir, cuándo una
información llega a un grupo. ¿Qué pasa?
Entonces
Goldmann decía, que primero está directamente la información previa
que tengan sobre esa información; segundo, están las características sociológicas
del grupo; tercero, están las características psicológicas de los
integrantes, cuarto, que sería el límite de la conciencia posible - es cuando
el grupo se tiene que reestructurar para poder asimilar la información. O sea,
lo que les venía contando hoy y todo esto que les estoy planteando es que eso
es lo que vamos observando en los
grupos y que no es tan fácil de lograr; no aparece como ideal, no aparece como
una cosa posible de lograr, pero más de una vez requiere muchas
estructuraciones en un grupo, el poder manejar tanto los modelos de acción,
como la conceptualización, como la
emoción.
Ahora, las posibilidades de
cambiar o no, del grupo, también van a depender de la técnica que ustedes
utilicen. O sea que estas cuestiones que hoy les cuento a ustedes, y que a
ustedes les va a hacer pensar en grupo, a nosotros nos hizo pensar también en
la función que tenemos, es decir, hasta dónde distintas técnicas pueden tener
como supuestos básicos determinadas ideologías que pongan al hacer sobre
algunos de estos elementos, o sea, la acción, el verbo, o el sentir,
escotomizando los otros. De ahí, que el problemas es doble para ustedes pero
también lo es para nosotros.
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(*)Clase dictada en el Curso de
actualización y perfeccionamiento docente, Universidad Nacional del Nordeste,
Argentina. Publicada originalmente en la revista Ilusión Grupal,
UAEM, Cuernavaca, 1990