El problema del objeto de estudio
Toda disciplina trabaja sobre un objeto que pretende cambiar.
Ese es el objetivo de la ciencia, operar sobre la realidad para poder introducir
cambios de manera planificada a partir de un determinado saber sobre la esencia
de su objeto. Se debe precisar que esta distancia entre apariencia y esencia es
lo que determina la existencia de la ciencia. Si ambas coincidieran.. ¿para qué
se requeriría de la ciencia? gustaba preguntar K.Marx. Se trata entonces de
reconocer un cruce entre dos tipos de objetos distintos: el objeto empírico,
concreto sobre el que el científico trabaja y el objeto formal, abstracto de la
ciencia construída. La forma como se piensa ese objeto abstracto constituye la
Teoría científica. Nótese entonces que cualquier operación sobre el objeto
concreto supone , explícita o implícitamente una determinada concepción
abstracta de la cosa. Toda técnica (instrumentos y procedimientos
de intervención con miras a lograr un cambio) supone así una teoría que
le de sentido y que "guíe" sus pasos (sencillamente, no es lo
mismo romper un vidrio que planear cortarlo).
Ahora bien, en el campo de las psicologías , si éstas
estudian y abarcan diversas esferas de lo psi, es porque recortan su
objeto concreto de manera diferente. Cómo lo recortan a su vez lo tratan.
Pero si lo recortan, lo construyen en lo empírico de manera diferente, lo que
supone un objeto formal, una forma de representárselo,
diferente en cada caso.
Problema de la implicación.
Debe agregarse una particularidad que hace a la
naturaleza del campo de las llamadas ciencias sociales. Para las llamadas
ciencias duras o "exactas" el investigador (sujeto del procedimiento)
está mas allá del objeto de conocimiento. Existe una particular distancia
entre el sujeto y el objeto que hace que las conclusiones sean
"ajenas" al investigador, para el modelo de la física clásica(2).
Pero resulta que en las ciencias sociales, el antropólogo estudia al hombre que
es él mismo, el sociológo estudia la sociedad en la que él vive y el
psicólogo..... no puede dejar de ver en el otro aspectos que son características
propias también.
Diversos autores como Devereaux, Lourau, Deleuze, Foucault, Leví Strauss, entre
otros, (por no mencionar a Marx, a Freud, a Nietzsche, etc.) han
dado cuenta de distintas maneras de lo que se llama el concepto de
implicación; vale decir, la forma en la cual el sujeto se
encuentra atravesado por una serie de determinaciones y que
distorsionan sus posibilidades de lectura "objetiva" de derminada
realidad. La conclusión es terminante: en ciencias sociales no existe
posibilidad de objetividad ya que el sujeto aparece confundido con el objeto que
estudia. Por lo tanto, forzando un reduccionismo, se podría afirmar que
lo sujetivo es lo objetivo. No se puede deslindar la implicación,
lo cual hace decir a Devereaux que toda investigación social es, en última
instancia, autobiográfica.
Ahora bien, toda psicología puede ser
clasificada según su objeto, a saber:
Algunas psicologías aún sostienen que el sujeto no se
confunde con el objeto y que además es peligroso que se confunda, ya que
se pierde toda objetividad. Son las psicologías que investigan la
psicología como una extensión de la biología aplicando los principios
del llamado método científico de las ciencias exactas. Creen que así se
produce conocimiento a partir de la observación y el estudio del observable
comportamental por excelencia: la conducta.
Otras psicologías plantean que en ciencias
sociales no es posible sostener la separación del objeto y el
sujeto, por tanto, hipotetizan sobre la producción de sentido que
se produce en todo acto humano, en tanto éste aparece emergiendo de
aquello que construye la humanidad que no es otra cosa que el lenguaje(se
desarrolla más adelante esta conclusión). La observación es
complementada de manera importante por la escucha - diferente de simplemente oir
sonidos-. Figura en estos modelos siempre una cierta búsqueda de
estructuras que se construyen a través de interpretaciones.
Estas psicologías se preocupan más por estudiar lo
que se ha llamado en los últimos 20 años la producción de subjetividad,
vale decir, los objetos que se constituyen al interior del psiquismo y a
partir de las relaciones vinculares ( actuales e históricas) , los procesos
psiquicos que se materializan en conflictos, los que a su vez aparecen
determinando comportamientos.
¿De qué manera es posbile pensar la "maquinaria"
del psiquismo? ¿Como poder dar cuenta del proceso de construcción de ese
"aparato" que produce la subjetividad? Nótese que la neurología es
capaz de indicar en qué momento del dormir se produce un sueño; es incapaz de
explicar porqué se sueña con esas imágenes o con tales otras,
con tal tipo de trama acompañada con qué emociones. Pero además, la
subjetividad tiene un efecto capital sobre lo somático: una pesadilla
produce efectos como sudoración, sofocación, taquicardia,
opresión, angustia intensa, etc. Hay allí una realidad psíquica -
durante el soñar - que determina a su vez la realidad material ( aquella del
mundo de la vigilia). Por ello, el estudio de la producción de subjetividad
es poder comprender los efectos que la misma produce en la vida cotidiana.
Subyace una problemática metodológica que no es conveniente soslayar.
Continuando con el modelo del soñar como prototípico de la subjetividad, es
posible darse cuenta de que sobre un sueño no se tiene mas
información que a partir de la declaración del propio sujeto en cuestión.
Es a partir del discurso , de la puesta en palabras, que nos enteramos de
que alguien soñó tal trama y no otra, cuando cuenta el sueño. No es,
casualmente, a través de la observación del objeto, sino a partir de lo que el
sujeto tenga para decir sobre sí mismo. La escucha cobra por tanto, un
papel esencial en la investigación desplazando a un segundo lugar
la función de la vista. En suma, hay psicologías de la observación y psicologías
de la escucha , psicologías que trabajan sobre la manipulación de objetos y
psicologías que trabajan sobre la puesta en sentido de la subjetividad.
Implicancias éticas
Ambas posturas suponen una diferente concepción de lo
humano, lo que tiene repercusiones en la forma de trato que a su vez el otro
recibe. Veamos algunos efectos:
a. La separación drástica entre sujeto y objeto supone y reproduce
la idea de que el sujeto es aquel que sabe y el objeto es .... el objeto
de conocimiento. El sujeto, el investigador, entonces, se hace cargo
de su saber sobre el otro. El ejemplo más claro y común es el del saber médico:
El médico hace preguntas y luego sabe lo que al otro le acontece y
sobre ese supuesto es que se construye la posibilidad de la mejoría.
En la situación en la cual el sujeto y el objeto
aparecen confundidos no hay de hecho un saber sobre el otro, ya que el otro, en
parte es uno mismo. Por tanto, el encuentro se define como un trabajo que
ambos deben hacer y cuyo producto los modifica a los dos. Ambos participantes se
encuentran para realizar una tarea de compromiso mutuo.
b. Si el sujeto es diferente del objeto, el sujeto ejerce entonces
un determinado poder sobre el sujeto, más allá de su voluntad o de
su participación, de su gusto o de su interés. El médico receta, indica
examenes, decide internaciones, etc. No se trata de un problema
circunstancial o de "prepotencia" médica, se trata de un problema
estructural: sencillamente el objeto no sabe y es objeto de tratamiento de un
sujeto que sí sabe sobre él. Es el caso del experimentador que no pregunta,
decide; instituye un procedimiento para lograr aquello que ha planeado.
Sencillamente no corresponde que el objeto sea informado ni consultado. Ejerce
el poder, cree que la situación se lo otorga, y en algunos casos la sociedad se
lo encarga.
En el caso del encuentro de este sujeto confundido con el
objeto, no existe un saber a priori - si bien el objeto puede concurrir con la
expectativa de que el otro sepa sobre el - , pero en todo caso lejos está de
creerse que tenga dicho poder . Su accionar no podrá ser sino a partir de una
permanente consulta con el otro. Si deben realizar un trabajo en común, cada
movimiento presupone un cierto concenso mínimo para seguir adelante. Por
tanto, la estructura de la situación de encuentro hace que el poder se
encuentre de partida limitado, que sea compartido con el otro durante todo
el proceso que implique el encuentro.
c. Desde la perspectiva de la enseñanza de las psicologías surgen a su
vez diversas alternativas.
El modelo de la relación sujeto-objeto claramente definida implica que el
alumno debe ser llenado de los conocimientos que el docente tiene. La enseñanza
connota una cierta educación que se produce de manera
unilateral: los alumnos van a las instituciones para aprender y debe poder
establecerse una cierta eficiencia en el procedimiento de inoculación de
verdades . La psicología, entonces, se enseña tal cual las matemáticas o
cualquier otra disciplina. El sentido de los pasos prácticos será aquel que
defina una forma de hacer más didáctico el aprendizaje.
Para el caso de que el sujeto aparezca confundiéndose con el
objeto, es el encuentro el que debe producir un cierto conocimiento que es el
resultado de un proceso comprometido y reflexivo de los agentes en cuestión
sobre sí mismos. Por tanto, no hay posibilidad de enseñar sin más una
disciplina. Para estas escuelas, y tal cual el modelo de los viejos chamanes y
artesanos, la psicología no se enseña, se transmite, en tanto la asimilación
se produce a partir del compartir una experiencia en común y de su análisis -
que no puede ser sino verbal-. Los pasos prácticos se constituyen en una manera
de compartir experiencias para pensar en común.
El problema de la causalidad
En ciencias, tiene un lugar fundamental la forma de
concebir los sistemas causales (3). Toda ciencia busca establecer cuales son las
causas de los acontecimientos, de ciertos hechos, en vistas a un posible control
de las mismas y a su vez, estudiar la posibilidad de
intervenir para la modificación de determinada realidad. Por tanto,
la manera de entender cómo ocurren los hechos reviste singular
importancia ya que hace a la razón misma de la existencia de la ciencia.
A lo largo de la historia del pensamiento científico
el concepto de causa ha ido evolucionando hacia un grado de complejidad cada vez
mayor, ya que la realidad requiere de modelos complejos para explicarla.
Originalmente, se pensaba que una sóla causa determinaba
cierto movimiento. La física se preocupó durante mucho tiempo de ello,
analizando la magnitud de la fuerza en cuestión y su dirección.
Mas tarde se comenzó a dilucidar que podían
haber varias causas incidiendo sobre un mismo objeto para determinar un
movimiento, un cambio. Se pensó entonces que fuerzas de igual o
diferente intensidad pero con diversas direcciones generaban
movimientos variados que podían ser calculados y previstos.
Posteriormente, apareció la idea de conflicto que
revolucionó la ciencia, en particular las ciencias sociales: Si un objeto
es sometido a dos fuerzas opuestas de idéntica intensidad, el objeto si bien
perrmanece quieto, se encuentra "en conflicto" ( vale decir, no
está "tranquilo"). Por lo tanto , que el objeto no se mueva no quiere
decir que no existan fuerzas que estén operando sobre él. Por ejemplo,
un niño en una clase puede estar aparentemente tranquilo en un rincón
hasta tal grando que no ofrece problemas a la maestra. Sin embargo puede ser un
niño enormemente angustiado, incluso psicótico. La idea de conflicto
produjo una distancia entre el análisis de la situación y los observables lo
que demostró que la ciencia produce una adecuada distancia con lo
tangible. La idea de conflicto dió cuenta de la dualidad en la
conceptualización de las fuerzas en juego y permitió avanzar
significativamente en la comprensión de algunos comportamientos.
Tiempo después , desde la sociología se aportó también un
paso significativo. La determinación estructural o a distancia vino a
mostrar que el grado de complejidad en el análisis de los fenómenos tenía
que ser mayor. La determinación estructural da cuenta de causas que
operan de manera directa y otras que operan a distancia (estructural o
temporal). Por ejemplo, Marx decía que en las relaciones de producción
(base material) también incidían fuerzas provenientes de las
superestrcturas del Estado e ideológica. En psicología apareció la relación
entre las factores actuales que determinan un comportamiento y los
factores históricos que lo determinan a distancia, ya que son
productores de una particular "sensibilidad" para que los factores
actuales actúen. Los hombres comenzaron a tener , por tanto, historia.
La determinación estructural planteó también un nuevo
problema. En ciencias sociales y humanas, una fuerza generada desde un
determinado sujeto hacia un objeto, tiene como efecto que la modificación
generada en el objeto repercuta a su vez en el sujeto. Se da cuenta
así del principio de acción recíproca que complejiza el campo ya que
hace que el sujeto se convierta en objeto del antiguo objeto ahora convertio en
sujeto. Esta "confusión" aparente entre sujeto y objeto - que ya fue
planteada y discutida en un punto anterior - modifica radicalmente
las posibilidades de concebir a la psicología ya que entran a jugar variables
que en los modelos clásicos fisicalistas no estaban contempladas.
Ahora bien, las diversas psicologías implícita o explícitamente
producen una particular idea de causalidad, congruentemente con su concepción
del hombre, de la historia y de la realidad . No es fácil entonces
combinar concepciones más atrasadas en cuanto a la concepción de la
causalidad, con otras más avanzadas. Las segundas están en condiciones de
analizar con mayor grado de complejidad los mismos fenómenos, lo
cual permite discriminar aspectos que en las primeras concepciones no es
posible. Actualmente, hay psicologías sin historia y psicologías con
historia., hay algunas que trabajan con el principio de acción recíproca y
otras que lo ignoran.
El problema de la naturaleza y el lenguaje.
Muchas investigaciones en psicología pretenden
estudiar la naturaleza humana. Luego que Darwin formulara sus tesis sobre
el evolucionismo el mundo se vió muy conmocionado. Por un
lado se puso en tela de juicio que el hombre fuese un producto divino como se
sostenía hasta ese entonces. Si el hombre no era más que una especie - la última
hasta hoy en día - de un largo proceso de mutaciones, no habría muchas
diferencias con algunos de sus primos los grandes antropoides. Desde la biología
se comenzó a estudiar al hombre como la etología lo hacía con otras
especies: el último eslabón de una larga cadena. Los "eslabones
perdidos" fueron con el tiempo encontrados. Al hombre se lo estudiaba tal
cual una parte de la naturaleza.
Vale la pena señalar que el evolucionismo tiñó las
ciencias sociales. Se comenzó a decir que había sociedades más
evolucionadas y otras menos "desarrolladas", que había religiones más
desarrolladas y otras más primitivas, que había culturas más avanzadas
y otras más atrasadas, etc.
Pero recién con de Saussure, fundador de la lingüística
moderna, comienza a intervenir en el campo de las ciencias un fenómeno
distintivo esencial que si bien producido por una mutación,
organiza al ser humano de otra manera en tanto le da la posibilidad de pensar.
El lenguaje, si bien es utilizado como vehículo de
comunicación, es mucho más que eso ya que posibilita un nivel representacional
de las cosas que permite combinar, comparar, articular,
planear, confrontar, etc. , en el nivel de la palabra y no de la cosa.
Tal es así que no hay pensamiento sin lenguaje por lo que la creación del
nombre, crea la cosa. Esto es fácilmente distinguible en niños pequeños
que inventan palabras, ponen apodos en un intento de determinar las diferencias.
La gramática - distinta de un sistema de señales - es la que permite
el juego del lenguaje, la articulación con el tiempo, con las características
del objeto, con las relaciones del objeto, etc.
El lenguaje es el vehículo de cultura, por tanto desde
que el hombre cuenta con el lenguaje ha ido introduciendo la cultura en la
naturaleza. Si las palabras son cultura no hay posibilidad ya de acceder a
la nautaleza porque la misma palabra naturaleza es ya cultura. Esto
produce una sensible intervención en la concepción del hombre que hace que lo
humano , lo específicamente humano sea aquello que es la cultura y no lo que
tiene que ver con la naturaleza, que sólo puede ser estudiada desde la biología.
Esta función de representación simbólica del lenguaje es la que
construye lo humano y su mundo posibilitando el distanciamiento que
autoriza esa apropiación que el hombre realiza de la naturaleza
para su modificación (4).
Si lo humano se define desde le lenguaje,
el que a su vez estructura el pensamiento porque, como se decía, no
se pude pensar sin palabras y sin gramática, entonces la psicología no
puede dejar de tomar en cuenta al lenguaje y a la función esencial que tiene en
la estructuración de la psiquis. El lenguaje se constituye en el
medio para producir sentido, para establecer relaciones para organizar la
realidad y para intervenir en ella. Aún hay psicologías "naturalistas" que se plantean estudiar al
hombre al margen de su "naturaleza" social, cultural, lingüística.
Entre la historia y la historización
La historia puede ser entendida como una secuencia de hechos,
por tanto es inexorable, lo que sucedió sucedió , no se puede volver atrás.
Esta es la vieja teoría del trauma (extrapolada de la medicina) que daba
cuenta del impacto en la vida de una persona de un hecho singular. Pero
este planteo supone una total pasividad de sujeto frente al hecho. Sufre las
consecuencias sin participar en el mismo. El hombre es
entonces producto de "las circunstancias" que van inscribiendo en él
acontecimientos y ....limitaciones.
Pero resulta que las cosas no suceden así en realidad. El
hecho histórico, cualquiera sea éste, es interpretado por el sujeto. Hay
entonces una participación activa en el registro, en la asimilación
del hecho y sobre la huella que deja. No hay un sujeto neutro que recibe, hay un
sujeto participativo que según interprete el hecho,
construye de un modo u otro su propia vida. Así, el trauma como un hecho
exterior que impacta no puede exisitr como tal, ya que siempre el
sujeto figura de algún modo en la versión de la historia que se cuenta.
Por tanto, de la historia solamente tenemos versiones. No hay historia,
estrictamente hablando, solo hay historizaciones, aquellos cuentos que nos
contamos.
Esta distinción tiene un efecto muy importante:
Si el sujeto es impactado por hechos, su vida está entonces, de algún modo
condenada, ya que la historia lo marca de hoy y para siempre. Pero
si el sujeto es impactado por historizaciones (en las cuales él ha
participado construyéndolas), es posible producir otras historizaciones,
nuevas versiones sobre "lo mismo". De hecho, una nueva versión cambia
al hecho, ya que lo describe, lo analiza, lo plantea, lo relaciona
de otro modo con otros aspectos de la vida , es por tanto, otra cosa. El
hombre entonces no está condenado por su historia
sino que puede recuperar para sí aspectos de su vida, a través
de una nueva versión de una parte de la misma.
La historización consiste en producir sentido
allí donde no lo había, recuperando esos aspectos para el
dominio del sujeto mismo. La producción de sentido (tanto sea para
personas, para familias, para grupos, para instituciones, incluso para países)
es lo que reubica a los sujetos con respecto a su historia. No es pensable una
psicología que no tome en cuenta la historia de las especies, de la cultura, de
los mitos, de las tradiciones, todo lo que está ya dado en el lenguaje.
De hecho, los encuentros entre el sujeto y el
objeto son los espacios para producir re-historizaciones, las que no dejan
de teñir a ambos participantes del encuentro, ya que el mismo se
constituye como un hecho que debe ser historizado. La vida es
entonces un re-historizar permanentemente, esfuerzo de búsqueda de
sentido de la existencia misma y de sus orígenes.
¿¡Qué psicología, entonces!? Muchas, pero no todas.
abril de 1999
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(*) Director de la Escuela de Psicología de la Universidad Bolivariana.
Publicado en la Revista POLIS Nº 1, U. B., Santiago de Chile, 2001
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(1) P. Fayerabend, Adiós a la razón, Tecnos, Madrid, 1992
(2) Heisenberg ha demostrado que incluso en la física, el investigador
interviene con su presencia y modifica el campo en cuestión.
(3) J. Bleger, La psicología de la conducta, Paidos, B.A. 1979, sobre todo el
capítulo XI.
(4) C. Leví Strauss, La eficacia simbólica, Antropolgía estructural, Eudeba,
B.A., 1970