DESAFÍO PARA TRABAJAR EN EQUIPO
“Al fin y al cabo, somos o que hacemos para cambiar lo que somos. La identidad no es una pieza de museo, quietecita en la vitrina, sino la siempre asombrosa síntesis de las contradicciones nuestras de cada día”.
Cuando
transitamos este tiempo, con este proyecto y al tratar de sistematizarlo, nos
resonó una y otra vez lo que planteaba sobre la concepción de hombre Enrique
Pichón Rivière, nos gustaría compartirlo con ustedes:
“El hombre es un ser de necesidades que sólo se satisfacen
socialmente, en relaciones que lo determinan....” “ El sujeto es sano en
tanto aprehende la realidad en una perspectiva integradora, y tiene capacidad
para transformar esa realidad, transformándose el mismo...”
“Está activamente adaptado en la medida que mantiene un interjuego
dialéctico con el mundo...”
....
Y desde esta mirada, a los que transitamos los ámbitos educativos también nos
acompaña Paulo Freire...nos preguntamos ¿qué significa educar, en medio de
las crisis, de las agudas transformaciones que viven las sociedades
latinoamericanas? ¿qué entendemos por educar? Freire nos dice: “Que la
educación verdadera es praxis, reflexión y acción del hombre sobre el mundo
para transformarlo... también dice es un acto de amor, de coraje, es una práctica
de la libertad dirigida hacia la realidad, a la que no teme...”
Bueno, en la Argentina a lo
largo de esta última década “el proceso de transformación educativa”
aparece desde la Ley Federal de Educación, en medio de grandes debates dentro
de la comunidad educativa y de manifestaciones de protesta de docentes, padres y
alumnos. Alrededor de ella se tejen
interrogantes, dudas, inquietudes y críticas. ¿Qué cambia? ¿cómo se aplicará?
¿qué necesidades satisface y adónde lleva?
Una de las propuestas de la
ley es poner en marcha el nuevo modelo de una “escuela descentralizada con
capacidad de gestión propia” dependiendo esto, fundamentalmente, de la
situación institucional educativa de cada región.
La provincia de Mendoza junto con la de Buenos Aires son pioneras en
haber impulsado iniciativas basadas en la metodología de proyectos en éste
sentido. La Dirección General de
Escuelas de la provincia de Mendoza a través del documento Programa de Escuela
Creativa publicado en el mes de febrero de 1993, ha impulsado una iniciativa
basada en la metodología de proyectos como instrumento de gestión educativa.
Dentro del programa de Escuela Creativa, nuestra experiencia de trabajo
que hoy compartimos con ustedes, se enmarca en una intervención del Servicio de
Orientación Psico-Social (del cual somos integrantes), de la Escuela 4-095
“Islas Malvinas”. Con directivos y docentes de éste establecimiento y de
dos escuelas de enseñanza primaria, en un proyecto cuya finalidad es la
articulación de actividades interinstitucionales (organización del tercer
ciclo –7mo., 8vo. Y 9no.-, propiciar el cambio de ideas, propuestas de
maestros y profesores, posibilidad de rescatar experiencias, compartir viajes,
salidas de campo, eventos deportivos con alumnos, docentes, etc.).
El nombre del proyecto es
“Desafío para trabajar en equipo” e intervienen en el mismo las siguientes
escuelas: 1-619 “General San Martín”, 1-567 “República de Siria” ambas
poniendo la mirada en 7mo. Año de EGB 3 y 4-095 “Islas Malvinas” en 8vo.
de EGB 3, se pone en marcha en julio de 1998 con posible cierre en
diciembre de 1999.
Nuestra intervención,
nuestro proyecto, es un trabajo compartido, que lleva en sí mismo nuestras
ganas, nuestras dudas, nuestras inquietudes, nuestras expectativas y nuestros
aprendizajes.
Tratamos en él de trabajar
en equipo, nosotras desde la complementaridad de nuestras diferencias,
permanente crítica y autocrítica, tratando de ver por el “ojo de la
cerradura”, sosteniéndonos en el respeto y apoyo mutuo.
Pensando en las
contradicciones, en la misma propuesta de la ley, si nos animamos a ver más allá
podremos encontrar espacios, como creemos haber encontrado nosotras para
aprovechar y poder poner fuerza instituyente de las instituciones y poder poner
ahí la fuerza de lo grupal al servicio de una transformación que no sea
coincidente con la transformación que se nos impone. Que esa transformación
sirva para transformar la realidad, que el hombre se sienta instituyente de esa
institución , de esa transformación, de ese tiempo histórico social que le
toca vivir, que se sienta parte de un proyecto de transformación gestado desde
las necesidades de las grandes mayorías de la Argentina.
Somos invitadas a participar
en el primer encuentran que realizan los docentes para la formulación del
proyecto que debía ser presentado en la dirección general de escuelas en el término
de un mes. Percibimos un clima de tensión, dudas, exigencias, angustias,
incertidumbres...nos preguntamos qué pasaba con estos docentes, con pocos
tiempos, con infinidades de tareas, con nuevos roles. Esto nos hizo reflexionar
que hace muchos años, muchos docentes argentinos, protagonizan a lo largo y a
lo ancho de nuestra patria, situaciones de transformación educativa, de cambio. Obviar esto, desvaloriza, debilita aspectos constitutivos de
la identidad.
En cambio, recuperar,
analizar estas experiencias posibilita una lectura crítica, enriquecedora.
....Los
escuchábamos expresar:...”falta de infraestructura y equipamiento para el
funcionamiento de la EGB..., ...inseguridad..., ...temor ante el cambio...,
...crisis de valores..., individualismo..., ...falta de perfeccionamiento..,
mensajes contradictorios..., alto grado de ansiedad de los alumnos...”
Es allí donde les
preguntamos ¿cómo se sienten ustedes?... se hace un silencio... se miran...
cambios de postura corporal... permitiéndose poner en común lo que les estaba
pasando... surge el chiste, la risa, cambios de actitud entre ellos, se miran...
Rescatamos lo fundante que es
en todo encuentro la presencia del humor, especialmente cuando éste se dirige
hacia uno mismo.
Durante este encuentro el
grupo de docentes cree necesario abrir un espacio para trabajar los cambios, los
miedos.
Pensando esta demanda como
posibilidad de facilitar la interacción de los docentes, para que pudieran ir
construyendo un espacio confiable para llevar a cabo los objetivos del proyecto.
Por ello nuestro elegir acompañar coo-pensando a este grupo intentando promover
en ellos una posibilidad de reflexionar en forma, más crítica frente a las
demandas de que son objetos, tomando mayor conciencia de su protagonismo en la
tarea.
Acordamos cinco jornadas de trabajo de
cuatro horas cada una necesarias para programar las actividades
interinstitucionales, compra de materiales, acuerdos pedagógicos, distribución
de roles, avances y retrocesos, etc.
Cinco reuniones con técnica
de grupo operativo, bimestrales, de dos horas de duración, implementando
distintas actividades. Con co-coordinación y observador.
Al inicio de cada encuentro
damos lectura a los emergentes de la reunión anterior.
El grupo está formado por 17
integrantes.
Comenzamos la tarea instrumentando un
encuentro sobre Trabajo en Equipo, advertimos movilización, ansiedad,
resistencia que por momentos hacía difícil la tarea, notamos que la sospecha y
la desconfianza estaban presentes en este encuentro inicial.
Como
ilustrativo de esta situación incluimos algunos emergentes:
“Cómo
ha cambiado la vida de pasármela sentao me encuentra de pronto atao a trabajar
en equipo”.
“Al
formar un grupo te tenés que preguntar si querés, si aceptás y si es cierto
que cobrás”.
Nos preguntamos si el costo que manifiestan de integrar un equipo tendrá
que ver con el temor de enfrentarse con el otro, el miedo a las diferencias, el
reconocimiento de las propias limitaciones?
Advertimos durante el proceso que hubieron situaciones de chivaje, sobre
todo con los directivos, rotando entre estos pero con mayor énfasis con la
directora del nivel secundario.
Notamos en los primeros encuentros la idealización de la construcción
de un grupo de trabajo, expresado como:...”no a la agresividad..., alegría...,
...comunicación..., dedicación..., armonía...,cooperación...,etc”.
Y por otro lado su par contradictorio expresado en frases como:...”un
equipo no es tan fácil..., ya por este año no nos pidan más..., los de arriba
martillan, yo me llevo el clavo...”
En el transcurso de los encuentros advertimos la ausencia de algunos
integrantes a dos reuniones y recordamos que la reflexión que hace Ana
Quiroga:”La elaboración de un proyecto significa cambio, modificación de
formas adaptativas previas. La praxis grupal como todo proceso de crecimiento,
determina un movimiento de desestructuración-reestructuración, lo que da lugar
a la emergencia de movimientos afectivos primarios, de ansiedades que si se
intensifican, configuran una situación de resistencia”.
Cuando no aparecen momentos resistenciales se continúa la situación
estructurada ya que no existen elementos que la cuestionen. Es la fuerza
generadora de cambio la que hace aparecer su contrario, la resistencia al
cambio.
La situación de competencia interpersonal, circulo en varios momentos,
nos parece pertinente destacar uno de ellos:-es cuando después de un encuentro,
ante la ausencia de integrantes de una escuela, decide el grupo escribir una
carta imitando al directivo y personal de la misma a presentarse en una reunión,
fuera de los encuentros acordados.
Hasta ese momento se notaba suplementariedad en las tareas, confusión,
competencia en los roles, etc.
Esta situación pudo ser abordada en dicha reunión, se pudo poner en
palabras algunas de las diferencias y a partir de allí hubo un cambio cuanti y
cualitativo.
A pesar de haber sido explicitadas ciertas diferencias el grupo no pudo
conectarse con este logro.
Pensamos que esta dificultad para reconocer los logros, tiene que ver
quizás con el contexto institucional, donde lo cotidiano es la frustración y
cuesta conectarse con otros aspectos gratificantes.
Esta situación de conflicto motivó un cambio, que tuvo momentos de
avances y retrocesos.
A partir de ese momento destacamos como logro, la generación de un
espacio más confiable para: planificación de tareas en conjunto, mayor
creatividad, intercambio de ideas, respetando más las diferencias,
complementariedad de tareas, se podían escuchar de otra forma. Y como obstáculo
persistía cierto sentimiento de desvalorización desde las docentes de la
escuela primaria con las de la escuela secundaria; no lograban integrarse en los
subgrupos los docentes de las distintas escuelas (actividades grupales).
En el último encuentro de esta etapa, detectamos un momento claramente
resistencial, donde evitan entrar en tarea abordando otros temas de conversación.
Evitan traer las dificultades interpersonales en forma explícitas, lo hacen
mencionando a los alumnos: “...los alumnos
de 7mo se sienten disminuidos..., debieran haber otra actividad que no
marque tanto las diferencias..., los chicos no se mezclaron..., los intereses
son diferentes de unos y otros...”
Después de cierto trabajo sobre estos aspectos poco a poco retoman la
tarea.
Vemos como un momento de avance en los procesos, cuando al implementar
una dinámica, los integrantes de las distintas escuelas conforman subgrupos;
por primera vez no hubo resistencia. Esta dinámica fue muy rica por que permitió
trabajar sobre aspectos personales en lo que hace la interacción grupal cuando
expresan “...sobre la integración en que lugar estamos...”, ...yo no voy
hacer lo que otros no hacen, pero podríamos charlar..., ...nos va llevar un
tiempo, pero vamos a poder..., ...los miedos naturales..., ...consolidación de
equipos... mostrar y reconocer..., ...nos cuesta hacer la apertura al cambio.”
Esto se da en un clima que percibimos de mayor afecto y continencia. Se animan a
ir poniéndole palabras a los sentimientos, pueden marcar las maestras como se
sentían desvalorizadas ante los profesores, y comienzan a valora lo que han
logrado. Lo expresan hacia el final del encuentro: ...”hemos caminado poco a
poco pero lo que logramos no lo queremos perder..., ...vamos andando, nos
acomodamos, vencimos los miedos...”
Este proceso sigue abierto, seguiremos teniendo más encuentros.
A modo de reflexión pensamos que se está construyendo un ámbito de
trabajo. Que se está logrando algo que rescatamos como muy importante el
empezar a trabajar con otro. Nos parece importante porque hoy en día, en un
momento social de aislamiento, de desconfianza, el encuentro con el otro es
gratificante. Sentimos como imperiosa la necesidad de conectarse con el placer
en la tarea, y con los otros a través de la tarea.
Creemos que este tipo de intervención a nivel grupal, es un lugar
apropiado para favorecer aún en condiciones poco propicias, la pregunta, la
duda, el cuestionamiento...
BIBLIOGRAFÍA
-
Quiroga, Ana P. De. “Enfoques y perspectivas en psicología social. Ed. Cinco.
1992
-
Freire, Paulo. “La educación
como práctica de la libertad”. Siglo XXI Ed. 1992
-
Moschen, J. Carlos “La escuela con proyecto propio”. El ateneo. 1997
-
Aporte. Rev. De la escuela de Psicología Social de Montevideo. Año 2 Nro. 2 y
Año 1. Nro.1
-
Pichón Rivière, Enrique. “El proyecto grupal”. Ed. Nueva Visión. 1992
-
Martiña, Rolando. “Escuela hoy:
hacia una cultura del cuidado”. Tesis de grupo Editorial. 1992