ENTRE
REALIDADES Y
MUNDOS
Las observaciones se realizan en el
marco de un seminario para analizar la experiencia de cinco años de trabajo común,
entre una Municipalidad de una comuna de sector popular; y una Universidad que
se ha planteado el propósito de formar profesionales capaz de dar respuestas
creativas a los problemas de la realidad nacional.
Ambas instituciones comparten el deseo
de desarrollar una gestión que de cuenta de las demandas e intereses de los
sectores populares. La
municipalidad ha sido reconocida por las autoridades regionales por sus políticas
sociales y por sus logros con relación a la participación de la comunidad.
La Universidad se caracteriza por convocar alumnos que se interesan por
recibir una formación vinculada a los problemas nacionales, en especial a los
temas de exclusión y marginalidad.
Los
alumnos realizan experiencias de terreno durante su formación y durante su práctica
profesional, en los programas de desarrollo social de la municipalidad.
Inicialmente se nos solicitó hacernos cargo de la coordinación y
planificación de las mesas, propusimos armar grupos con un enfoque operativo. Al parecer nuestra propuesta produce inquietud, dos días
antes del evento se nos informa que se ha decidido no contar con nuestro apoyo.
Y los “paneles de expertos” se nos imponen.
Nuestra reacción inicial fue de molestia, aún así decidimos asistir a
la primera parte de la jornada. Pero
algo nos captura y nos deja instaladas en el espacio institucional, quedamos
“como atrapadas” entre los dos mundos.
Y nos quedamos. La fascinación
que produjo la puesta en escena de los avatares institucionales, nos colocó
como observadoras no reconocidas, sin encuadre, entre viendo y no viendo, que
dichos sea de paso es lo sustantivo de los grupos en el espacio institucional,
se incluyen y se excluyen, pueden pensarse y no pueden pensarse.
El acto inaugural.
La reunión entre universidad y municipalidad se realiza en terreno. Se inicia el rito. La
jornada es inaugurada por el alcalde subrogante, el da la bienvenida.
Aparece una señal que gravitará en el terreno, volviéndolo territorio.
Dice: “Este es el
encuentro entre dos mundos.” “Lo académico, lo pensado” “El mundo
local, lo real”
La
latencia imaginaria se materializa en la apertura y se instala en el territorio.
Aparecen múltiples sentidos:
-
-
Lo subrogado, y
-
El que subroga.
-
El encuentro y
-
Dos mundos
Según
el diccionario de la Real Academia Española, subrogado significa: “cuando
sustituyen o ponen una persona o cosa en lugar de otra”
Y subrogar es “la acción y efecto de subrogar o subrogarse”
El
encuentro lo inscribe, lo define, como intentando demarcar el territorio,
pensarlo, ordenarlo. Pensando al
otro desde el propio terreno, territorio. El
acto de inauguración construyendo y habitando el encuentro entre dos mundos,
que se presentan como dicotómicos y excluyentes.
Cabe preguntarse, si el encuentro será posible.
El
campo institucional:
En el encuentro entre dos mundos algo rige el intercambio.
Tenemos la impresión que están ahí las instituciones reproduciendo la
misma estructura del problema que tienen que enfrentar, y para la cual fueron
creadas, como dice Bleger.
La
Municipalidad:
La municipalidad tiene una misión, instalar una nueva forma de gestión
del poder, incorporando a diferentes sectores, facilitando los espacios y
promoviendo la organización. Parece
que intenta recuperar la utopía de la participación, del poder popular.
En la experiencia del alcalde subrogante, algunos de los problemas de la
municipalidad tienen una explicación. "No resultan los programas contra la
cesantía porque el gobierno central hace planes para la clase media".
Relata que tuvo un encuentro con los pobladores cesantes, una conversación
informal, tomándose un café. “El
café sugiere cosas”
En
este encuentro se entera de las necesidades e inquietudes de los pobladores. El subroga a los cesantes, pasa a ser un “puente entre dos
mundos”, el de los pobladores y el gobierno central; "así las personas
pueden expresar sus inseguridades, miedos, inquietudes.”
Es
decir recoge ideas para ser procesadas ante las autoridades.
Tal realidad, desbarata el mito de la gestión y el poder local.
Situación que debiera ser pensada y procesada.
Sin
embargo, dice también “la reflexión y la sistematización de la experiencia
le toca a las universidades para eso están“ El tema del pensar es depositado
en una institución externa; y con ello la posibilidad de elaboración anulada.
Esta
reflexión suscita dudas de los trabajadores que están en terreno.
"¿Cómo
es esto que la universidad va a pensar por nosotros? “En este espacio nada es
neutro" “Hay dos mundos o muchos mundos.
"El debate está más allá de la municipalidad” “¿Frente a la
universidad sentimos como que nos roban, que expropian una experiencia que nos
pertenece.”
Aparece
el cuestionamiento de un saber supuestamente técnico y neutro.
Se advierte, de modo impreciso, que todo saber responde a un determinado
requerimiento social; y surge también las emociones, la molestia, la rabia, el
deseo y las fantasías.
Dicen
"Los dos mundos"; los que piensan y ejecutan ¿será tan así? ¿De qué
hablamos" “Al parecer hay más de dos mundos”.
En
el diálogo se deslizan las tensiones y los puntos de resistencia.
La trama está entre los subrogados y los subrogantes, dicen :
“¿Quienes
van y quienes no van a terreno?” “Están los que se ensucian las patitas y
los que no se ensucian las patitas en la comunidad” “Los que tenemos que
hacernos cargo de vender promesas” “Los que nos confrontamos con la
carencia” ¿Quiénes son los beneficiados” “Al final estamos solos allí,
impotentes frente a los problemas” “Aquí adentro hay varios mundos” “¿Cómo
nos ve la comunidad?” “¿Cómo nos necesita la comunidad?” “Necesitamos
asistencia psicológica para nosotros” “Los alumnos que nos mandan son un
cacho" "llegan aquí como pollitos, por primera vez se encuentren con
los sectores populares", "La idea del alumno en práctica me parece
brutal, o sea un alumno que viene a empaparse del dolor”
Frente
al discurso de algunos funcionarios de la municipalidad, que señalan que los
cambios de la modernidad produce miedo e incertidumbre; los trabajadores se
preguntan
“¿No
será que el Estado los dejó desamparado?"
"La
política nacional no nos incorpora. ¿Quién hace política en la
comuna?".
"El sistema nos incomoda, por eso nos junta más."
"Hay
que resucitar a Galileo. Las matemáticas no nos cuadran.
Las cifras no dan con la realidad de la pobreza".
"Hacemos
programas de superación de la pobreza; y la pobreza nos supera".
“A
veces somos como el Arturo Alessandri, el que tiene que resolver el problema,
marcha con el que tiene el problema”
"¿De
quien es la crisis de participación?
¿Participaron
para qué?”
“La U debe tener una metida más allá de la reflexión en Psicología".
"Somos
trabajadores? ¿Interlocutores entre la comunidad y la institución? ¿O somos
interlocutores frente al Estado ¿A
quién ser leal?
La memoria
Pareciera que hay un registro en la memoria de los
trabajadores de la municipalidad que quiere aparecer y rescatarse, dicen:
“No queremos relatar
nuestra experiencia, queremos conceptualizar” “Queremos comprender nuestra
práctica, y tener un saber acerca de cómo hacerlo”
En la institución existen portavoces que intentan reivindicar la
historia, quieren comprender, pero la institución está allí cohesionando
tensiones, sujetando deseos, facilitando la circulación de una red de sentido,
produciendo subjetividad.
Pesa sobre la subjetividad la historia de la institucionalidad chilena
que no ha sido procesada, está la catástrofe y la violencia, y el
desmantelamiento del movimiento social como garantía para evitar una salida
rupturista. Están las dificultades
que coloca el derecho, para no ir más allá de lo pactado.
Todo lo cual obtura la posibilidad de recuperar la historia y la memoria.
¿Podrá aparecer el deseo, cuando el espacio político social se
encuentra marcado por la impunidad y la restricción de los derechos ciudadanos?
Así lo muestra, la actual coyuntura política con la detención de
Pinochet que muestra que la justicia puede ser posible, y por tanto la victoria,
por otro lado están los poderes fácticos inhibiendo, ocultando, impidiendo que
se cuestione la verdad de los vencedores, que se pueda discutir la transición.
También están las presiones, las amenazas que remiten al conocido miedo
de la dictadura.
Podríamos pensar que la realidad política chilena se mueve en otra
esfera, en otros mundos. Y esto promueve el desconsuelo, la impotencia, se
instala la queja, la renuncia para que otro se haga cargo.
En síntesis la frustración la desesperanza.
Al gobierno le interesa exorcizar los traumas, romper el fatalismo con
nuevos pactos.. Renegociar el dolor y asegurar la estabilidad social.
Es momento de confusión, de debilitamiento de la sociedad civil. ¿Cuánto
se transa? ¿cuánto se avanza?
Las banderas que enarbolaron los trabajadores de la municipalidad en
otros tiempos, en otros mundos, quedan atrapadas en este emergente nacional que
atraviesa a las instituciones. Una
forma de ejercicio del poder que impide visualizar los entrampamientos, internos
/ externos, que impiden ser creativos y generar nuevas propuestas.
El mundo de la academia:
La Universidad se replantea el proyecto académico, articulando docencia,
investigación y servicio. Vincularse
a la realidad como forma de avanzar en la construcción de una teoría crítica
y una Universidad comprometida.
El
eje de vinculación de la Universidad con la Municipalidad es la formación de
los estudiantes en torno a “problemas concretos”
Se
plantea desde la dirección de la escuela:
"Los
alumnos deben insertarse en los programas de la Municipalidad, desarrollar
planes de investigación/acción, recoger el discurso de la municipalidad y
elaborar líneas de acción.”.
La
intervención comunitaria aparece comandada por el modelo médico de salud
mental y conduce a formular programas de desarrollo personal
"autogestionados" "donde los participantes son gestores de sus
propios procesos".
¿Qué nos ofrece la Municipalidad?
Frente
a una formación desligada del contexto social, nos ofrece la ilusión de un
contacto con la realidad y la afirmación de la creencia en un saber
especializado.
¿Qué ofrece la Universidad como retribución?
Le
ofrece información acerca del funcionamiento de los programas y espacios de
contención para un malestar que deriva de una realidad que se hace
insostenible.
El
estado "premia" a esta Municipalidad por su éxito participativo. ¿A
cambio qué le pide?. Le encarga
que administre la pobreza, que legitime el sistema social vigente.
En
síntesis hay “un mundo” que necesita formar a sus estudiantes y hay otro
mundo "la municipalidad" que demanda como tarea que se evalúe e
informe sobre el funcionamiento de los programas.
La universidad al parecer se hace cargo de la tarea subrogante
fiscalizadora de la municipalidad.
¿Qué ofrecemos desde la Universidad? ¿Grupos de apoyo
autogestionados?
¿Cuales son las claves de solución
frente a la realidad de una población carenciada, excluida, marginada, ¿apoyarse,
contenerse, conformarse? Funcionales
al modelo neo capitalista se nos encarga al parecer, separar la vida cotidiana y
sus problemas de su contenido político, fragmentando realidades,
particularizando, como si los problemas de la realidad fueran cosa de discusión
académica o de especialistas.
La
demanda es múltiple y contradictoria. Discursos
hablados por otro. Subrogados ¿qué
se demanda? ¿A quien se demanda? ¿A
quien se hace el encargo? ¿Quién encarga?
Se
nos viene a la memoria una canción infantil “Los cesantes piden pan y no les
dan, piden queso y les dan hueso”. La
Municipalidad les ofrece planes de absorción de la cesantía que no funcionan. La Universidad frente a problemas de la cesantía, la
delincuencia, drogadicción, violencia intrafamiliar ofrece grupos de apoyo
autogestionados para los policonsultantes.
El gran ausente es la comunidad cuyos deseos, aspiraciones y demandas
tenemos la ilusión de conocer y comprender. Son ellos finalmente los
subrogados.
Al parecer, ni la municipalidad ni la escuela han sido capaces de generar
un espacio que permita pensar y procesar acerca de este programa de acción
conjunta. Reflexionar acerca de lo
que instalamos y depositamos
El cierre.
A
partir de las exposiciones que dan cuenta de lo trabajado en los grupos, para
analizar las ponencias de los “paneles de expertos” se configura la demanda,
la necesidad de procesar y elaborar un proceso, cambios que al no poder
integrarse traen como consecuencia
crisis que se reflejan en la transversalidad institucional.
El
municipio está conformado por personas, que pasan de la dictadura a la ONG, y
de ahí al municipio, pasan a construirse en la ONG y de ahí al estado.
Aparece
la gran contradicción entre la historia de los trabajadores y el encargo del
municipio. Ser una instancia
institucional que fragmenta el trabajo, que crean clientes y gerentes,. Ser
interlocutores frente al estado, que
hace política en la tele ¿quién
los acoge a ellos en este vertiginoso cambio? "Pasamos del poder popular, a
los actores sociales, después vino la gente y ahora son clientes".
Este es el camino recorrido de la Municipalidad; después de haber
instalado procesos para el cambio ahora son administradores de conflictos.
"Éramos
gente que trabajaba en ONG; del sector informal al estatal. Pasamos del ser compañero a funcionario.ahora
somos jefes, nos compramos un auto".
"Hace
tres años trabajé aquí y la pasé super bien, ahora lo estoy pasando super
mal".
Después
de cinco años de trabajo de la Universidad con la Municipalidad aparece la
demanda: grupos de reflexión, supervisión para los equipos que trabajan en
terreno.
Pensamos que, en la demanda de grupos de reflexión está presente la
necesidad de comprender su historia, el cambio de organizadores del movimiento
popular, a un ejercicio de la función municipal, que los coloca, de modo no
pensado, en el lugar de contenedores de este movimiento popular.
Entender estos procesos permitiría una experiencia de aprendizaje acerca
de cómo ocupar los espacios y remover los obstáculos institucionales para
abrirle espacio al deseo y al mito. Aunque
eso pasa a nuestro parecer por superar el tiempo de los consensos y recuperar la
sana confrontación que pueda despejar el espacio para el encuentro,
para la reconstrucción de este pedazo de la historia.
Dicho sea de paso o “sin querer, queriendo” este encuentro nos
devuelve que nosotras como trabajadoras de la Universidad corremos igual suerte.
Cruzados entre la realidad de ser una institución privada, sujeta a las
leyes del mercado, y
nuestro proyecto de Universidad crítica. Es
decir, somos una institución que enfrenta, al igual que la Municipalidad el
cruce entre las exigencias de la actualidad y las viejas utopías.
La Municipalidad y la Universidad son emergentes de las contradicciones
que cruzan el acontecer nacional. Es
el caso de la dificultad de la Universidad para construir su propio proyecto,
con un Consejo de Educación Superior que nos subroga y nos controla desde fuera
y desde arriba. Están los medios
que nos atacan, los grupos que nos vigilan.
Esto traspasa a la institución que crea sus propios perseguidores
internos.
En estas condiciones amenazantes no hay posibilidad ni espacios para
debatir, problematizar, comprender y dar sentido a gestos y acciones de
desencanto y malestar. Avanzar es
complejo, así lo muestran los encapuchados*, hay allí un emergente que irrumpe
y descoloca. ¿qué hacer para
tratar estos temas sin que nos desborde el mundo?
Creemos en la necesidad de instalar dispositivos capaces de hacer emerger
lo que se está depositando en el espacio institucional, y así avanzar en la
construcción de un proyecto donde puedan expresarse sueños y utopías.
Hay deseo de que en este encuentro se recupere lo que se
perdió. El espacio sagrado de la
utopía, del mito, de la participación popular.
La experiencia ahora se ha vuelto opaca, algo se extraña. Loureau nos
dice que es el momento de la negatividad, la búsqueda del encuentro se produce
por la derrota. El actual proceso
político no ha logrado conjurar la
desmentida de la realidad producida por la dictadura. Por lo mismo pensamos que es un momento propicio para la búsqueda,
para el encuentro.
* Se alude al impacto que produjo a nivel nacional, en ese año, la
protesta realizada por un grupo de estudiantes encapuchados, que condujo a la
quema de un carabinero.