CONVICCIÓN JUDICIAL: ELEMENTOS OBJETIVOS NO NORMATIVOS.

 

Material para un debate, desde la Psicología de los Grupos e Instituciones,  sobre el nuevo Proceso Penal y Litigación Oral.

 

Ponderación de la Prueba, la libertad de valoración y sus límites:

-       Reglas de la lógica
-       Máximas de la experiencia

 

  

1.- Reforma del Procesamiento Penal y Relaciones Sociales.

 

El nuevo proceso penal crea procedimientos que tienen como marco y eje fundamental el respeto a los derechos humanos, la correspondencia con los tratados internacionales, el derecho a la defensa, el juicio justo, la aplicación del principio de inocencia y la protección de los derechos de la víctima.

 

Para ello crea un nuevo procedimiento penal, basado en el juicio oral.  Esto implica una profunda transformación de los saberes y las prácticas del poder judicial.

 

Por tanto, cabe preguntarse como sostener, profundizar y colectivizar esta reforma. Y como asegurar la construcción de una convicción objetiva.

 

Proponemos como entrada a esta reflexión la relación entre la aplicación del derecho y las ciencias sociales. Las ciencias jurídicas, como toda actividad humana está regida por relaciones sociales, que determinan y regulan las modalidades de intercambio entre los hombre.

 

En el nuevo procedimiento penal intervienen distintos actores; el abogado defensor, querellante, fiscal o juez, quienes en esta tarea de ejercer justicia están atravesados por relaciones sociales de poder, imaginarios sociales, historia y cultura que condicionan y limitan la realización efectiva de esta reforma y sus alcances sociales y políticos.  Este proceso que permite profundizar en un ejercicio real de la democracia y la libertad, requiere ser analizado y reflexionado colectivamente, al cual están convocados los cientistas sociales y los actores del proceso.

 

Este tema puede ser analizado desde distintas perspectivas, nosotros rescatamos con Marx que las relaciones de producción determinan las relaciones sociales entre los hombres, la relación con la mercancía es una relación fetichista, enajenada, que oculta las relaciones de poder.  Foucault nos aproxima a la microfísica del poder, como una relación de fuerzas y resistencias siempre móviles, en permanente transformación. El poder no se encarna en personas ni en grupos, sino que se ejerce, circula y se irradia desde distintos ámbitos de la sociedad como una red.  El poder no es sólo represivo sino que produce subjetividades en las que el deseo se anuda a los requerimientos del poder.  De Freud, rescatamos el concepto del inconsciente, el sujeto de las fantasías, el sujeto del deseo.  Sujeto que es capaz de construir colectivamente y hacerse cargo de su deseo.

 

Para develar los entramados de poder que obstaculizan los procesos de cambio y que niegan en la práctica de las instituciones los discursos de verdad, confiabilidad y potencia se requiere la construcción de grupos capaces de pensarse a sí mismo, rescatar su deseo y llevar a cabo la tarea. Se trata de construir nuevas formas de resistencia frente al poder, La idea subyacente aquí es que los seres humanos se construyen en sujetos a través del ejercicio de transformar la historia; y en el esfuerzo de construir nuevas subjetividades. 

 

Si el poder es algo que se ejerce y circula, irradia desde distintos puntos, si frente al poder están también los puntos de resistencias, entonces podríamos preguntarnos si basta con dictar una reforma al procedimiento penal para asegurar el pleno ejercicio de la justicia. Pensamos que no es suficiente, ya que existe una subjetividad previa, con sus saberes y prácticas institucionales, con significados profundamente arraigados en los sujetos,  la tradición y la cultura que expresan la resistencia al cambio.

 

2.- La Máxima de la Experiencia frente a la Problemática institucional

 

Siguiendo a Freud, señalamos felizmente el sujeto pertenece a múltiples instituciones, de las cuales extrae las más variadas y múltiples identificaciones, lo que le permite ganar algún grado de individualidad y originalidad.  Y esto enriquece y desarrolla la cultura humana.

 

Sin embargo, esto es más bien un ideal que está lleno de vicisitudes para el sujeto individual y social, porque alcanzar este ideal es un proceso que transita en condiciones históricas y biográficas concretas.

 

El enfants nace en un estado de indefensión y vulnerabilidad, y depende absolutamente del otro, del vínculo para sobrevivir.  Y desde su nacimiento a la muerte es un ser social y está marcado por los grupos y las instituciones.  

 

Es de todos sufridos el malestar que instala la cultura.  Sus grandes valores: la justicia, libertad, igualdad y solidaridad son difíciles de realizar en la existencia cotidiana, en el trabajo, en la familia.  Pero al mismo tiempo en la cultura existen grupos e instituciones que preservan los grandes valores y utopías, estas hacen realidad valores y normas universales, que son verdaderos sólo en lo abstracto, ya que son realizados por seres humanos concretos en circunstancias históricas determinadas. 

Por tanto, existirá siempre una distancia entre la norma universal y su realización por seres humanos concretos, lo que abre un amplio margen a la influencia de la subjetividad, la que debe ser considerada al momento de asegurar la construcción de una convicción objetiva.     

 

En la reflexión sobre la imparcialidad del tribunal no basta solo con normativizar y desarrollar habilidades y destrezas básicas, sino también por dilucidar la subjetividad que se transversaliza en todo este proceso.

 

Lourau, integrante del movimiento institucionalista propone un análisis de las instituciones, considerando tres momentos:

 

 

Universal. + Ideológico

Tópico. Instituido

Simbólico. Significado

Particular – Subjetividad

Libidinal. Instituyente

Imaginario. Significante

Singular    +

                   -

Morfológico

Real. Empírico.

Aptos para ser obervados

 

 

Pensar e intervenir en las instituciones, es tomar el momento universal de la norma no como evidente, intocable y sagrado, lo que no es sino contingencia política, legitimando en el plano ideológico algo que solamente la fuerza justifica.  Desde el momento de la universalidad se privilegia la racionalidad y el consenso.

 

Por el contrario, se trata de observar en lo singular, el movimiento permanente de entre lo particular y lo universal que dan lugar formas sociales visibles.

 

Por tanto, la institución no es sólo coerción exterior y legítima que opera sobre el individuo como lo entiende el sentido común.  No hay institución sin instancia instituyente.

 

La capacidad instituyente, no puede ser reducida al estado o a su capa dirigente.  La fundación exige el consenso: el acto instituyente es siempre un acto colectivo.  Y tal realidad demanda tener en consideración la subjetividad y dilucidar la dimensión inconsciente de la institución.

 

El derecho objetivo y la ideología dominante que se apoya en él, asimila el poder a la costumbre, a la fuerza de lo instituido y a la violencia encargada de hacer respetar la norma.  Sin embargo, es necesario interrogar la dimensión inconsciente de la institución, a las ideas, las nociones que perviven de modo inconsciente en los sujetos y que influyen en su juicio y en sus actos.

 

Por tanto, la máxima de la experiencia en relación a los elementos objetivos no normativos que se funda en los valores socialmente compartidos deben ser observados en su singularidad.  Es un momento empírico que requiere ser observado, construido con nociones, conceptos, procedimientos, para que preserve los valores y derechos que fundamenta el nuevo proceso penal.  Proponemos construir un espacio grupal, colectivo en las diversas instancias ya sea académicas, en los tribunales, sociales, que permitan instaurar espacios de diálogos, escucha y comunicación que permitan el ordenamiento de esta nueva realidad que se desea promover.  Sólo así se podría producir un movimiento en las instituciones y romper con la inercia, la burocracia, los actos rituales obsesivos que es lo que impide el cambio e instaura el malestar en la cultura, cultura de repetición que tiene que ver con la muerte.  

 

3.- Prueba, Valores e Identidad   

 

La prueba está íntimamente relacionada con los valores, y estos orientan la acción jurídica. La justicia, la libertad, la igualdad, el pluralismo político y la solidaridad deberían estar presente en la práctica cotidiana del hacer jurídico. La convicción  judicial debe estar apoyada en estos valores.

 

Sin embargo, los valores no portan un significado univoco,  Así por ejemplo, el respeto a la diversidad en Chile se queda solo como un concepto vacío, porque la historia ha instalado la polarización, la exclusión y el rechazo.

 

Esta situación tiene relación con una situación social que es reproducida en forma permanente en los vínculos.  Todos los sujetos estamos inscritos en coordenadas históricas de las cuales no podemos ser ajenos.

 

Los valores en que se inscribe la práctica judicial han tenido grandes obstáculos y limitaciones en el orden de lo social y lo político,  Y por tanto, su desarrollo y perfeccionamiento es una tarea que no solo involucra al poder judicial, sino a todos los grupos e instituciones en la sociedad chilena.

 

La respuesta a esta problemática es compleja, pero desde donde nosotros analizamos el problema, pasa por construir nuevas subjetividades, por interpelar lo cotidiano, interrogar las instituciones.

 

En el imaginario social operan los organizadores de sentido de los actos humanos, estableciendo líneas de demarcación de lo lícito y lo ilícito, de lo permitido y lo prohibido, lo bello y lo feo, la justicia, la injusticia, la pluralidad el sectarismo.

 

 No es la imagen de.., sino capacidad imaginante, invención, creación incesante social, histórica, psicológica de figuras, formas, imágenes, producción de significaciones colectivas, donde los valores son un fundamento que permiten orientar la acción.

4.- El demasiado Intimo; La Implicación

 

El diccionario define a la convicción como: “Creencia firme, idea fuertemente adherida a uno.”; y por creencia: “firme asentimiento y conformidad con alguna cosa.  Completo crédito que se presta a un hecho o noticia como seguros o ciertos.  Religión o secta.”

 

En el concepto mismo de la convicción está el problema.  El sujeto se apega, adhiere a una creencia e ideas e ideologías;  en circunstancias que si desea un juicio justo estas deben ser problematizadas, cuestionadas. 

 

Los aportes de la psicología estarían en el sentido de entregar elementos que podrían constituir la base de la convicción objetiva. Desde la psicología de los procesos grupales e institucional, ha considerado las ideologías, las creencias firmemente adheridas como obstáculos epistemológicos y espistemofílicos.  Es decir concepciones teóricas, aparentemente racionales cuyas bases son también emocionales.

 

Dado que gran parte de las teorías sustentadas por los científicos y los sujetos tiene raíces emocionales inconscientes, el camino para alcanzar la objetividad pasa por reconocer y considerar estos procesos.

 

El dato más importante en ciencias sociales es el que proporciona  las reacciones subjetivas del investigador.

 

En toda relación humana ocurre de forma natural un proceso de influencia mutua entre observador y sujeto observado.  A menudo lo parcial de la comunicación a nivel consciente, es completada a nivel inconsciente, lo que causa ansiedad y produce resistencias, deforma la percepción y produce distorsiones. 

 

La epistemología, la lógica y la metodología de investigación han realizado un gran esfuerzo por excluir o controlar la subjetividad del investigador en el proceso de conocimiento.  Sin embargo, al no tener en consideración estos procesos estos “trastornos”  se convierten en fuentes de error incontrolados e incontrolables; y se termina siendo más subjetivo.

 

El gran obstáculo epistemológico es la consideración de la lógica formal como la única legalidad posible del pensamiento científico, modalidad disociante del pensar con evidentes fundamentos ideológicos, constituye la más grave dificultad en la tarea.

 

Los datos esenciales en todo proceso de observación son de tres órdenes:

 

- El comportamiento del sujeto

- Los trastornos producidos por la presencia del observador

- El comportamiento del observador, sus maniobras defensivas, sus estrategias, sus decisiones.

Frente a esta realidad cabe preguntarse cómo ganar objetividad.  Para ello, es importante que el observador pueda:

 

- Problematizar sus teorías, valores, principios a partir de los cuales interpreta los datos.

- Examinar críticamente el impacto afectivo de la información recibida, las ansiedades, emociones y pre juicios que movilizan

- Esto permitirá tomar la distancia necesaria para arribar a una convicción objetiva.

 

Las ansiedades no se resuelven con metodologías, sino en el dialogo y en el pensar con otros, lo cual implica tener en consideración la estructura vincular, que permite formar estructura grupal, institucional, conformar ideales. Reconocerse en la tarea, en la consecución de los objetivos.  Y en la medida que esto se logra, se hace posible una lectura crítica y operativa de la realidad

 

Por tanto, nuestra propuesta es emplear la subjetividad propia de toda observación como camino a una objetividad auténtica y no ficticia, para lo cual las reacciones y ansiedades del observador deben ser considerados como datos que promueven y producen conocimiento real y válido.

 

Todo sujeto conoce y opera en la realidad con nociones, valores y teorías articuladas e integradas en una estructura, que alcanzan un vasta generalización. 

Es un conjunto de conceptos universales que permiten una aproximación adecuada al objeto particular.  Se facilita el enfrentamiento de la situación concreta de la situación a indagar y resolver.

 

El modelo permite la comprensión de cada hecho particular desde una organización o articulación de conceptos universales.

 

Si bien cada sujeto porta su propio esquema conceptual, en un proceso grupal se pone a prueba y se contrasta con otros esquemas, y de ese momento aparece la producción colectiva que es un nuevo saber, que permite a los grupos construir sus normas, valores y formas de organización que son operativas, es decir tienen efectos en las prácticas grupales y de producción de la propia subjetividad.

 

En esta reforma del procedimiento penal la tarea de investigar los hechos y construir una convicción objetiva se colectiviza a través de la intervención de los fiscales, el defensor y el Tribunal Oral en lo Penal.  La tarea es dilucidar críticamente lo que las partes tienen que decir, y formarse una convicción en base a las pruebas presentadas en una audiencia pública.  

 

A nuestro juicio lo interesante del nuevo procesamiento penal es que posibilita un espacio de diálogo y escucha que permitiría construir una convicción objetiva, y un ejercicio más coherente de justicia. Se crea un espacio de trabajo que permite esclarecer, cuestionar, interrogar en un proceso vivo y dinámico.

 

Por tanto, una tarea en este espacio grupal es construir un dispositivo que rescate la existencia de estos obstáculos, que considere estos aspectos no objetivos, no normados que es una parte cualitativa del proceso de investigación.  Esto pasa por desarrollar capacidades de escucha, observación e interpretación, que considere los aspectos objetivos y subjetivos del proceso de construcción de conocimiento.

 

 

BIBLIOGRAFÍA
Devereux,G. (1977)  De la Ansiedad al Método de las Ciencias del Comportamiento. Edit Siglo XXI. México
 
Fernández, A. M (  )  Tiempo Histórico y Campo Grupal. Edit Nueva Visión. Buenos Aires
 
Freud, S. (1921) Psicología de las Masas y Análisis del Yo. Edit. Amorrortu. Buenos Aires
 
Foucault, M. () Historia de la Sexualidad. Tomo. I. Siglo XXI
 
Lourau, R. (1994) El Análisis Institucional. Edit. Amorrortu. Buenos Aires
 
Riviere, P. (1985)   Proceso Grupal. Edit Nueva Visión. Buenos Aires
 
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